MIÉRCOLES VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

SANTIAGO:
– Hoy Santiago muestra que están equivocados a los que piensan hacer sus planes, y solo buscan enriquecer su vida, y que viven sin pensar en el Señor y todo será si el Señor quiere. No podemos poner las fuerzas de nuestras vidas sólo en nosotros mismos, necesitamos vivir en el Señor. Pues debemos vivir pensando en que tal o cual cosa sucederá SI DIOS QUIERE, esto es que vivimos en sus manos y no en las nuestras, y en Él es quien debemos esperarlo todos y confiar en todo. Esto nos lleva a ser menos autosuficientes y un pco más humildes.
– Además acaba con una frase muy clara y que debemos llevar a nuestra vida: el que sabe hacer el bien y no lo hace, ese está en pecado. Debemos cuidar vivir en la voluntad del Señor, en el Bien que el Señor nos muestra y nos enseña y que es necesario para vivir de verdad en el camino De Dios.

SALMO:
“Bienaventurados los pobres en el espíritu porque de ellos es el reino de los cielos”
El salmo nos muestra como nosotros también a veces proyectamos ampliar graneros, esto es vivir según nuestro proyectos y esperanzas humanas. Pero como decíamos en la primera lectura esto será si Dios quiere, y para vivir para una verdadera entrega al Señor.

MARCOS:
– Jesús sigue educando a los apóstoles, hoy les enseña que ellos no tienen que ser personas que piensan que tienen el monopolio de la salvación. Y todo es porque hay uno que expulsa los demonios en nombre de Jesús, pero que ellos no conocen, a lo que Jesús muestra que no hay que impedírselo, pues el que no está contra nosotros está a favor nuestro. Pues es en el nombre de Jesús en el que hace esa obra, y no por medio de otras cosas.
– Es una de las tentaciones de los buenos acaparar a Dios, monopolizar sus dones y sus bienes, sentir celos de que otros hagan cosas buena que no se les habían encomendado oficialmente. Hay que caer en la cuenta que no somos los únicos buenos, que no somos dueños del Espíritu. Ojalá todo el mundo viviera en este amor de Jesús que hace obras grandes, pues se erradicaría la mayoría del mal en el mundo.
– Uno de los riesgos del sentido de pertenencia a un grupo es considerar a los otros como enemigos y personajes nocivos, como si la diferencia implicara una contraposición maligna: si no son de los nuestros, entonces están contra nosotros. Pero los diversos miembros del cuerpo constituyen una sola cosa y nadie se imagina a los pies mirando con sos pecha a las manos o hablando mal de la cabeza.

María, Madre llévanos a amar a cada uno de los miembros De la Iglesia, y a vivir en verdadera humildad. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARO