MIÉRCOLES VII DEL TIEMPO ORDINARIO

ECLESIÁSTICO:
– La sabiduría aparece personificada, es como una madre que intuye a sus hijos, una maestra que busca el bien de sus discípulos, que les sale al encuentro, que les guía disimuladamente y les revela sus secretos. Actúa como mediadora entre Dios y los creyentes.

– Importante es ver la cantidad de ventajas que tienen los que aman a la sabiduría y la consiguen: vida, el favor, la gloria y la bendición De Dios, caminará según Dios.

– Nosotros al mirar la sabiduría nos damos cuenta que es una persona Jesucristo, es la Palabra viviente De Dios, que nos invita a seguirle, que nos acompaña en nuestro Comunio, que nos ayuda a discernir y a ver las cosas y acontecimientos desde los mismos ojos De Dios. Debemos por eso tener entusiasmo, y reconocer en JEsús a la Palabra definitiva y viviente De Dios, pues es el Camino, la Verdad y la Vida

SALMO:

«Mucha paz tienen los que aman tu ley, Señor.»
El salmo es una invitación a construir la propia vida sobre la sabiduría De Dios, sobre sus preceptos y mandatos, y caminar siempre por sus caminos.

MARCOS:
– Jesús sigue educando a los apóstoles, hoy les enseña que ellos no tienen que ser personas que piensan que tienen el monopolio de la salvación. Y todo es porque hay uno que expulsa los demonios en nombre de Jesús, pero que ellos no conocen, a lo que Jesús muestra que no hay que impedírselo, pues el que no está contra nosotros está a favor nuestro. Pues es en el nombre de Jesús en el que hace esa obra, y no por medio de otras cosas.
– Es una de las tentaciones de los buenos acaparar a Dios, monopolizar sus dones y sus bienes, sentir celos de que otros hagan cosas buena que no se les habían encomendado oficialmente. Hay que caer en la cuenta que no somos los únicos buenos, que no somos dueños del Espíritu. Ojalá todo el mundo viviera en este amor de Jesús que hace obras grandes, pues se erradicaría la mayoría del mal en el mundo.
– Uno de los riesgos del sentido de pertenencia a un grupo es considerar a los otros como enemigos y personajes nocivos, como si la diferencia implicara una contraposición maligna: si no son de los nuestros, entonces están contra nosotros. Pero los diversos miembros del cuerpo constituyen una sola cosa y nadie se imagina a los pies mirando con sos pecha a las manos o hablando mal de la cabeza.

María, Madre llévanos a amar a cada uno de los miembros De la Iglesia, y a vivir en verdadera humildad. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES VII DEL TIEMPO ORDINARIO