MIÉRCOLES V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 REYES:
– Vemos como el autor del libro muestra que toda riqueza, fama y sabiduría que llega a Salomón es obra De Dios. Salomón aparece en la lectura como el anuncio del verdadero sabio. Pero sobre todo nos muestra las cualidades que es adornado Salomón, y como las gestiona según Dios que se las ha dado.
– Esta escena nos cuestiona a nosotros y nuestra actitud ante las cualidades que podamos tener, aunque no lleguemos a despertar admiración hasta el extranjero como Salomón. Esas cualidades son gracias De Dios, y debemos darle gracias a Él por todas y cada una de ellas. Y nuestra preocupación debería ser no defraudar a quien nos ha dado todo que es el Señor, y no vivir para la apariencia y para el mundo, y por eso debernos al mundo, y no vivir para defraudar a las personas. No debemos vivir para los aplausos de la gente, sino para merecer la sonrisa y la aprobación De Dios.
– De la reina de Saba, deberíamos aprender a reconocer y alabar las cualidades de los demás. Alégranos por lo que Dios hace en los demás, reconocer sus éxitos y méritos, y escuchar e interesarnos por sus vidas, pues también a nosotros nos gusta que cuando hablamos de lo nuestro nos escuchen y se interesen.

SALMO:
"La boca del justo expone la sabiduría."
Que mejor que encomendar toda nuestra vida al Señor, para que Él nos sostenga y nos cuide. Pero también nosotros debemos corresponder al Señor y llevar en nuestro corazón la ley de nuestro Dios, viviendo así para Él y para su voluntad. Pues sólo Dios puede salvarnos, sólo Él nos saca de las manos del enemigo y nos libera totalmente.

MARCOS:
– Los fariseos no es que fueran malas personas, sino que se afanaban en un legalismo exagerado e intolerante, y así daban prioridad a lo externos y descuidaban lo interno que es lo más importante. Hoy la discusión es sobre que alimentos se pueden o no comer, y la enseñanza de Jesus que es muy clara hoy, es que lo importante no es lo que entra en la boca, sino lo que sale de ella. Lo que hace buenas o malas las cosas es lo que brota del corazón del hombre. Cada uno es responsable de la elecciones que hace en su vida, pero estas brotan de un deseo interior que nace de lo más profundo del corazón.
– Cuanta veces las personas que queremos vivir cerca De Dios nos hemos dejado llevar más por una norma o un criterios ante los hombres que por la caridad o la misericordia que deberíamos tener, y miramos más a la norma, a la ley que a la persona, y Jesús nos enseña a mirar más a la persona. Lo que cuenta es el corazón, podemos leer la lista de cosas que Jesús dice que pueden brotar de un corazón malo: pensamientos perversos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Si las miramos despacio nos damos cuenta que en unas o en otras, o en varias se nos va el corazón, y nos damos cuenta que nuestro corazón está enfermo y necesitado De Dios.

María, Madre cuida nuestro corazón y moldéalo con el Espíritu Santo para que sea semejante al de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES V SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO