MIÉRCOLES V SEMANA DE PASCUA

HECHOS:
– Hay un problema en la primera comunidad cristiana, la circuncisión es un detalle representativo para saber si siguen en vigor la leyes judías también para los paganos que se convierten. De este modo se esta librando la batalla de la universalidad del cristianismo, y la superación del judaísmo, pues ya no será necesario hacerse judío antes que cristiano.
– La lección que nos dan los primeros cristianos es que saben dialogar. Hay discusiones, pero la decisión la van a tomar sentándose a hablar, escuchando los unos a los otros los argumentos que tienen que aportar, y discerniendo en común lo que es más fiel a la voluntad De Dios.
– Nos iría mejor en una familia o en nuestra comunidad parroquial, si fuéramos menos intransigentes, más capaces de dialogar y de escuchar, y de hacerlo desde la fe. Buscando el bien común la fidelidad a Cristo, y no la victoria personal.

SALMO:
“Vamos alegres a la casa del Señor”.
Este salmo de procesión hacía el Templo, nos invita también a vivir la alegría de la búsqueda y del encuentro con Cristo, que nos lleva a gozar de una Presencia De Dios en nuestra vida que es la que provoca la verdadera paz y alegría.

JUAN:
– La clave de unión y de permanencia de la vid y los sarmientos, es la clave vital que debemos vivir nosotros con Dios, debemos PERMANECER EN SU AMOR, que nos sostiene, nos ilumina y nos da vida, pues sin El no podemos hacer nada, y no valemos para nada; pero si permanecemos en Él todo es posible por Él, y entonces la oración de petición adquiere sentido, y los frutos serán abundantes pues serán según Dios.
– Es clave esta UNIÓN VITAL DE CRISTO CON SUS SEGUIDORES, la metáfora de la vida y los sarmientos nos recuerda una gozosa realidad: la unión íntima y vital que Cristo ha querido que existen entre nosotros y Él. una unión más profunda que la que se expresaba en otras comparaciones entre pastor y ovejas, o entre maestro y discípulos. Pues la finalidad de la misión del Espíritu Santo es poner en comunión con Cristo para formar su Cuerpo. El Espíritu es como la savia de la vid del Padre que da su fruto en los sarmientos.

María, Madre, llévanos a vivir siempre en su Amor, y a permanecer en Él. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIERCOLES V SEMANA DE PASCUA