MIÉRCOLES V SEMANA DE CUARESMA

DANIEL:
– Que ejemplo de fidelidad a Dios la de los tres jóvenes que no dudan en ser arrojados a la muerte, en lugar de negar a Dios. Cuánto debemos aprender de estos jóvenes nosotros, para ser fieles en cada una de las cosas de nuestra vida, y no vendernos fácilmente a otros dioses que nos llevan por caminos de perdición, prometiendo una felicidad pasajera.
– Cómo nos esclaviza no seguir a Dios, y servir a otros dioses, el Señor nos da la libertad verdadera. Es hermoso el ejemplo de fortaleza de los jóvenes, en medio de las llamas del horno, son un ejemplo viviente de libertad. Son más libres ellos que el rey que les ha mandado arrojar al horno. Impresiona como Dios siempre ayuda a sus fieles y da la fuerza necesaria para luchar contra el mal.

SALMO:
“¡A ti gloria y alabanza por los siglos!”
Los tres jóvenes rezan este cántico de alabanza a Dios que es el cántico de la criaturas. Unas alabanzas así sólo pueden brotar de corazones realmente libres, y verdaderamente enraizados en Dios; sabiendo que Dios está por encima de todo, y que es más importante incluso que la propia vida.

JUAN:
– Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Es necesario permanecer en el Señor ,en su Palabra, en su voluntad, y así caminaremos en la verdad que se nos mostrará. Se trata de buscar y encontrar la verdad De Dios, para que vaya conformando nuestra vida, y de este modo ya no vivamos según nuestro criterios, sino según el corazón De Dios.
– Hay que tener clara una cosas, el pecado nos esclaviza, y sólo el que nos libera del pecado nos hace libres, y nos hace capaces de alcanzar la verdad. Y así la verdad nos libera, nos lleva a vivir de verdad libres en el Amor De Dios.
– En medio de un mundo que nos ofrece muchos valores, pero también no tienta con contravalores que nos llevan irremediablemente a la esclavitud, se nos invita a ser libres: “este tiempo de gracia para renovar en santidad a tus hijos, libres de todo afecto desordenado”. Pidamos a Dios un corazón de hijos y no un corazón de esclavos.

María, Madre, llévanos a vivir en la libertad de ser hijos De Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES V SEMANA DE CUARESMA