MIÉRCOLES IV TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:

– Las correcciones por parte De Dios son una muestra de su amor. Nos ayudan a afianzarnos en nuestra fidelidad a sus caminos. ¿Hasta que punto somos fieles al Señor? Las pruebas de la vida las tendríamos que aceptar con esa actitud a de la carta que estamos leyendo, como venidas de las manos De Dios que busca nuestro bien. Dios quiere que lo aprovechemos todo para nuestro crecimiento.

– Las pruebas nos ayudan a dar temple a nuestra fe y a madurar en le camino del amor. El amor no se sabe si es firme hasta que supera positivamente los obstáculos que encuentra en el camino.

– Podríamos hacernos una pregunta con la primera frase de la lectura de hoy, ¿hemos llegado a la sangre en nuestra pelea contra el pecado? ¿Cómo es nuestra lucha contra el pecado? ¿Cómo lo vivimos?

SALMO:

“La misericordia del Señor dura siempre, para los que cumplen sus mandatos.”

Dios es un Dios de Amor que siente una ternura especial por sus hijos, y nos ama de ese modo delicado, pues nos conoce y sabe que somos frágiles y que necesitamos de su gracia, de sus cuidados. Las entrañas del Señor son Misericordia.

MARCOS:

– Nosotros somos ahora los de su casa, los más cercanos al Señor, los que celebramos incluso diariamente su eucaristía y escuchamos su Palabra. Pero hay que tener cuidado la excesiva familiarizada y la rutina son enemigas del aprecio y del amor. Nos impiden reconocer la voz De Dios en los mil pequeños signos cotidianos de su presencia.

– Al mirar a Jesús en el Evangelio de hoy parece que cualquier explicación resulta válida menos aceptarle a Él y su mensaje, porque resulta exigente e incómodo, o sencillamente no entra dentro de su mentalidad. Si le reconocen como el enviado De Dios, tendrán que aceptar también lo que está predicando sobre el Reino, lleno de novedad y compromiso.

María llévanos a luchar contra el pecado con todo nuestro ser y a entregar todo por tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIERCOLES IV TIEMPO ORDINARIO