MIÉRCOLES III ADVIENTO

ISAÍAS:
– Sólo hay un Salvador y un Señor que trae la justicia y el poder, y que es el único que puede reparar los pecados provocados por el pueblo. Este es Dios, y a Él tenemos que ir y en sus manos ponernos para que nos salve.
– Puede ser que en algunos momentos vivamos al margen de Dios y pensemos y creamos que ya podemos nosotros solos; pero nuestra indigencia y debilidad vendrá y se impondrá sobre nosotros, y volveremos a nuestro Dios y Salvador, pues sólo no podemos caminar en la vida, pues nos cuesta amar, perdonar, orar …
– El profeta recuerda al pueblo olvidadizo y distraído, la actuación de Dios, el poder de Dios, su misericordia y su grandeza.

SALMO:
Al volver de Babilonia, Israel experimentó una vez más el amor que Dios le tenía: «Dios anuncia la paz»: por el libertador Ciro la anunció al Israel desterrado, por la venida de Cristo la anuncia al mundo pecador, por su venida gloriosa la anunciará a todos los hombres.
«Cielos, destilad desde lo alto al Justo, las nubes lo derramen».
Dios anuncia la Paz y trae la Fidelidad y la Misericordia, como no pedir esto en el Adviento, necesitamos que el Señor venga a transformar nuestro corazón duro en un corazón de carne que viva en su Paz, en su Fidelidad y en su Misericordia, para con Dios y para con los hermanos.

LUCAS:
+ Jesús se define por su obrar. Sus obras son signos de su misterio. Vemos las obras mesiánicas, las obras de la salvación, y ya no tenemos que esperar a otro. Lo que debemos es dejar que el Salvador, que el Mesías, el que hace estas obras mesiánicas, entre en nuestra vida y transforme todo nuestro ser, cueste lo que cueste. Y que cuando el Señor proponga una camino de vida, no nos escandalicemos y busquemos otros caminos de salvación.
+ Jesús muestra que son sus obras las que demuestran que en Él se cumple la Escritura, y esta es la mejor prueba de que está actuando Dios: el consuelo, la curación, la paz, el anuncio de la Buena Noticia de la salvación.

María Madre de la esperanza llévanos a esperarlo todo de Jesús nuestro Dios y nuestro Salvador. amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES III ADVIENTO