MIÉRCOLES I TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:

– Jesús se hace de nuestra carne y de nuestra sangre; entra de lleno en nuestra vida para salvarnos desde dentro, y así da la vida, para aniquilar al diablo, y liberarnos de toda esclavitud. Deberíamos vivir en una constante acción de gracias a nuestro Dios que nos ama y nos salva de este modo; y esta acción de gracias debería ser más con una vida según su voluntad, más que con palabras que tantas veces quedan huecas y vacías de contenido

– Jesús se ha encerrado en nuestra familia con todas las consecuencias, para salvarnos desde dentro. Y de este modo experimentar desde la raíz misma de nuestra existencia lo que es es re hombre, lo que es vivir y sobre todo lo que es padecer y morir.

Así se hace "compasivo", o sea com-padece, padecer con los que sufren.

SALMO:

"El Señor se acuerda de su alianza eternamente".

Que grande es Dios que no rompe la alianza de amor con nosotros, que nosotros si rompemos día tras día.

MARCOS:

+ Llama la atención que el evangelista utilice el mismo verbo que servirá para la resurrección de Cristo, que para la curación de la suegra de Pedro "LEVANTAR"; Jesús va comunicando su victoria contra el mal y la muerte, curando enfermos y liberando a los poseídos por el demonio.

+ Jesús sigue luchando contra el mal y curándonos de nuestros males, de nuestros particulares demonios, esclavitudes y debilidades. Y la suegra después de ser liberada se pone a servir, que es la actitud fundamental de Cristo, y de sus discípulos.

+ Por otro lado aparece el ejemplo admirable de Jesús de cómo conjugar la oración con el trabajo. Él, que seguía un horario tan denso, siempre tenía tiempo para la oración, para tratar con su Padre. De hecho es la oración donde encuentra la fuerza de su actividad misioner

a, y de su entrega generosa.

María Madre, ante todo llévanos a una vida profunda de oración íntima con Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES I TIEMPO ORDINARIO