MIÉRCOLES ANTES DE LA EPIFANÍA

1 JUAN:
– Que gran regalo es volver a escuchar hoy que somos hijos De Dios, que esta es nuestra condición y que aunque anhelemos otras bendiciones De Dios, como milagros diversos, no puede haber nada comparable a este ser hijos De Dios, por pura gratuidad De Dios. Ahora bien lo más difícil nos toca a nosotros, pues nos basta con ser hijos, hay que vivir como tales, y para ellos debemos abandonar la vida de pecado, y vivir en la obediencia a nuestro Padre Dios.
– Este es el mejor resumen de la Navidad, el Hijo De Dios ase ha hecho hermanos nuestro, y por tanto todos hemos quedado constituidos hijos en el Hijo. Si cayéramos en la cuenta de lo que implica que el Señor se ha entregado por nosotros nos cambiaría la vida. Pues viviríamos de otro modo, más conforme a Dios, y menos conforme a nosotros.
– Cuando se manifieste Cristo, seremos semejantes a Él, esta es la meta de nuestra vida, pues debemos cuidar vivir como hijos. Y nos exige no pecar, no hay nada más exigente que el amor, nos dice el texto, “todo el que permanece en él, no peca”, pues ha permanecer en su Amor y a pedirle que nos ayude para que nos saque de nuestros pecados y nos libere de las tentaciones.
– Nadie nos puede quitar que Dios nos ama, nos conoce, nos ha hecho sus hijos, y a pesar de nuestra debilidad y pecado, nos sigue amando y nos destina para la eternidad con Él. Deberíamos preguntarnos hoy, ¿vivimos como hijos De Dios? ¿Rezamos como hijos De Dios? ¿Actuamos como hijos De Dios?

SALMO:
“Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.”

JUAN:
– Hoy san Juan Bautista señala claramente a Jesús, es el Cordero De Dios que quita el pecado del mundo. Este es el mayor testimonio que todos podemos mostrar, a Cristo, para que la gente pueda ir a Él, pero además el testimonio es decir que es quien viene al pecado, y al demonio, es el que libera y saca de nuestros pecados y nos hace vivir en su Amor que es lo que de verdad necesita cada corazón.
– Hoy debemos pedirle al Señor que nos renueve la e en Él, para que al celebrar esta navidad, veamos a Jesús que viene como el profeta, el maestro, el que se entrega en la cruz, el que quita el pecado del mundo, y el que bautiza en el Espíritu Santo, para caer que toda la vida de Cristo es el regalo del Padre para cada uno de nosotros, para hacer su obra salvadora en nosotros. Por lo tanto, pidamos que nos aumente la fe, para que podamos vivir según Dios.

María, Madre que vivamos como hijos De Dios, y no como esclavos del pecado. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MIÉRCOLES ANTES DE LA EPIFANÍA