MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA

Comentario a las lecturas

JEREMÍAS:

– El joven Jeremías recibe una misión difícil, para la que necesitará toda la fuerza De Dios. Dios le pone al frente de todo el país, pero a la vez Dios le da su ayuda divina, le dice que no tenga miedo, y que Él estará con Él para librarle en todo momento, y no le podrán, porque Dios es su fortaleza.

– Es una buena figura de profeta, a veces la misión que Dios encarga a uno supone sacrificio y contradicción, pues es anunciar los mensajes De Dios que a veces nos llevan a ir en contradicción contra la sociedad y contra nosotros mismos incluso.

SALMO:

“Mi boca contará tu salvación”

Dios es nuestra roca y nuestro alcázar, es nuestra confianza, nuestro libertador, nuestra esperanza, no conoce desde el seno materno, nos sostiene desde entonces…, que bueno es Dios con nosotros, que importantes somos para Él que nos ama con este amor concreto. Rezar este salmo es reconocer lo que nos ama Dios y como debemos corresponder a tanto amor.

MARCOS:

– Herodes apreciaba a Juan a pesar de su denuncia; pero la debilidad de este rey voluble y las intrigas de Herodías y de su hija acabaron con la vida del último profeta del Antiguo Testamento, el precursor del Mesías, la persona de quien Jesús dijo que era el mayor de los nacidos de mujer.

– Juan Bautista no sólo anunció la venida del Mesías, sino que también anticipó su muerte martirial; es el precursor del nacimiento y de la muerte de Jesús.

– Igual que Juan nosotros deberíamos ser precursores, anunciadores de Cristo Salvador, preparadores de sus caminos, para que otros le conozcan y le sitúan. Pero no vale hacerlo de cualquier modo, sino con una actitud de gozosa humildad, porque es el Señor el que tiene que crecer y nosotros los que tenemos que menguar, esto porque no somos nosotros quienes salvamos al mundo, y no nos predicamos a nosotros mismos. Es Jesús El Salvador del mundo que hace nuevas todas las cosas.

– Aprendamos por lo tanto de san Juan Bautista, su capacidad de sacrificio, de abnegación y de ser testigo coherente de su conducta con las palabra que predicaba. De este modo daremos un testimonio cristiano claro, real y entendible para los demás.

María, Madre que dejemos pasar el Rostro de Cristo en el el nuestro. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA Comentario a las lecturas