MARTES XXXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

SABIDURÍA:
– Por envidia entre el diablo y la muerte en el mundo. Que afirmación tan rotunda del libro de la Sabiduría, y que real, pues hoy sigue rompiendo relaciones, grupos, familias, amistades…, la envidia que hace que nos coloquemos con El Centro de todo, y no nos dejen vivir en el Amor que nos hace libres y nos hace felices.
– Hay una invitación a vivir como los justos, que viven en las manos De Dios. Es verdad que no es fácil y que tenemos que ser purificados como el oro en el crisol para que el Señor saque todo el valor que hay en nosotros. Pero es mejor ser purificados aunque suframos que dejarnos llevar por la envidia y abandonarnos a vivir una vida desordenada que no lleva a buen puerto.

SALMO:
“Bendigo al Señor en todo momento.”
Vivir en la alabanza del Señor, es vivir en la humildad, porque vivimos de la grandeza del Señor, y reconocemos que es bueno con nosotros, y que nosotros somos pequeños delante de tanto Amor y tanta Grandeza.
Además el Señor está cerca de los atribulados, de todos lo que le necesitan, el Señor se enfrenta a los malhechores y escucha a los justos. Por lo tanto vivamos en la justicia De Dios, y no en la maldad del demonio, para que dejemos que el Señor nos cuide y pueda derramar sobre nosotros abundantes bendiciones.

LUCAS:
– Debemos hacer lo que tenemos que hacer, que importante es cumplir con la propia responsabilidad, hacer las cosas que se nos piden cada día en el Señor, es el inicio para abrirse a vivir obras mayores. Por eso debemos cuidar las pequeñas cosas de cada día y dejar que el Señor las haga grandes.
– Tenemos que servir a Dios, no con el propósito de hacer valer luengo unos derechos, sino con amor gratuito de hijos. Por lo tanto, si hacemos el bien, que no sea llevando cuenta de lo que hacemos, paseando factura, ni pregonando nuestro méritos. Que no recordemos continuamente a nadie todo lo que hacemos por ellos y los esfuerzos que nos cuesta. Sino que vivamos gratuitamente, por amor, en la generosidad De Dios. Pues siervos inútiles somos y hemos hecho lo que teníamos que hacer.

María Madre, llévanos, a vivir siempre en un amor gratuito a Dios y a todos. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XXXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO