MARTES XXX TIEMPO ORDINARIO

EFESIOS:

– Sumisos unos a otros en el temor de Cristo, san Pablo sigue con esta expresión dando recomendaciones sobre la vida de cada día, y hoy habla de las relaciones entre el marido y la mujer.

– Mujeres amar a sus maridos: como la Iglesia se somete a Cristo; es la obediencia del Amor, para vivir con un sólo corazón en las decisiones y vivencias de cada día.

– Maridos amar a sus esposas: como Cristo amó a su Iglesia: es amarse a sí mismo, es vivir en al amor de entrega total sin reservarse nada, entregando todo por amor.

– El modelo para vivir el amor matrimonial día a día, es el amor que se tienen mutuamente Cristo y la Iglesia. La pauta para vivir este amor es LA CRUZ, es amar hasta dar la vida, y darla en la Cruz. Es descubrir a Cristo en todo y morir con Él, amar hasta darlo todo, y así imitar a Cristo en su entrega total.

SALMO:

“Dichosos los que temen al Señor”

Cuan importante es colocar al Señor en el centro para que la vida de fruto, y mucho más en la vida matrimonial y familiar, que Él sea el centro para que todo pueda dar fruto.

LUCAS:

+ REINO DE DIOS: grano de mostaza / levadura.

+ Cuando Jesús nos habla del Reino, pensábamos que nos iba a decir algo impresionante, algo espectacular… Pero el modo de proceder de Dios no es así, Dios siempre se sirve de medios que humanamente parecen insignificantes, pero consigue frutos increíbles. Dios tiene una gran predilección por los humildes y sencillos, y no por lo que aparentemente parece más eficaz.

+ Estamos destinados a crecer y a dar fruto, a ser levadura en el ambiente en que viviremos, ayudando a este mundo a transformarse en un cielo nuevo y una tierra nueva.

+ Ser por lo tanto pequeño grano de mostaza, que va creciendo, y va amparando a todos, que va cobijando bajo sus ramas aquellos necesitados de un gesto de misericordia. Ser también pequeña levadura que desde dentro, va transformando todo lo que toca, para que el Amor de Dios se vaya extendiendo a través de pequeños gestos, de una acción casi invisible pero fuerte en Dios. Este es el Reino de Dios que quiere reinar en los corazones de los hombres, pero que se hace pequeño para sobre todo respetar la libertad del hombre.

María, Pequeña María, enséñanos a se mostaza y levadura en este mundo, que el Reino de Dios habite en nosotros, para que lo podemos llevar desde la pequeñez a los sabios y entendidos de este mundo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XXX TIEMPO ORDINARIO