MARTES XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

PROVERBIOS:

– El libro de los proverbios sigue con reflexiones llenas de sentido común y de sensibilidad religiosa. Son criterios de sabiduría para llevar a la vida. Hay que vivir sin dejarse engañar por las paciencia, siendo diligentes, no atolondrados, y edificar la vida sobre la roca de la verdad.

– Nos sirve este libro para ir haciendo examen de conciencia, caemos con frecuencia en la tentación de las apariencias, pero es Dios quien conoce nuestro corazón y sabe lo que hay en él. Dios prefiere que vivamos la justicia y que le ofrezcamos nuestra vida más que hacer mucho sacrificios vacíos. Y nos mueve a una sincera y verdadera caridad.

SALMO:
“Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos”.
El salmo nos sirve de una profunda oración en la que pedimos a Dios que nos enseñe la sabiduría, que es cumplir la voluntad del Señor, que es caminar por los mandatos del Señor que son nuestro gozo, pero sobre todo el criterio para vivir en Dios.

LUCAS:
– Mi madre y mis hermanos son estos los que escuchan la palabra De Dios y la cumplen. Esta frase la escuchamos muchas veces al Señor, nos la escuchamos a nosotros mismos reclamándonos una verdadera conversión; y muchas veces incluso los que no creen nos las reclaman de otro, diciéndonos que no vivimos lo que proclamamos. Es una exhortación clara de Jesús que nos muestra quién es verdaderamente de su Familia, los hermanos de Jesús, los hijos De Dios, son los que tienen un corazón que se para a escuchar la Palabra del Padre, y a guardarla en el corazón, y que esa Palabra escucha dejan que cambie su vida y viven conforme a lo que escuchan, que es la voluntad De Dios. Tenemos una tarea por lo tanto clara, pero también difícil a llevar a cabo.

María, Madre tu escuchaste la Palabra De Dios y la guardaste en el corazón, y la llevaste a tu vida, se nuestra ayuda e intercede por nosotros para que te imitemos en esto con todo nuestro ser. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO