MARTES XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ESDRAS:
– Hoy la forma de gobernar de Daría, favorece que el pueblo de Israel pueda reconstruir su templo, cosa que muestra que Dios se sirve de todos para hacer su obra. Llega la fiesta de la dedicación del templo, que fue solemne y colmó de alegría el corazón del pueblo de Israel.
– Podríamos decir con esta lectura que después de la tempestad viene la calma. Ojalá también nuestra propia vida después de cada caída, tengamos ánimos para una reconstrucción de nuestra vida en el Señor, sabiendo que el Señor siempre está a nuestro favor.
– Después también nos habla el relato de cómo se reorganizó el culto y la celebración de la Pascua, era la gozosa vuelta a los buenos tiempo de la Alianza con Dios.

SALMO:
“Vamos alegres a la casa del Señor”.
Que gran salmo y que conocido es este que rezamos hoy. Es un salmo de peregrinación, un salmo que el pueblo cantaba y rezaba cuando estaba llegando en peregrinación al Templo de Jerusalén. Es un salmo que rezarían y cantarían en el contexto de la primera lectura.
Nosotros también cantamos este Salmo porque somos peregrinos que caminamos hacia la Jerusalén Celeste, y que nos da alegría poder caminar a ella, pero sobre todo poder llegar y morar en la Casa De Dios por siempre.

LUCAS:
– Mi madre y mis hermanos son estos los que escuchan la palabra De Dios y la cumplen. Esta frase la escuchamos muchas veces al Señor, nos la escuchamos a nosotros mismos reclamándonos una verdadera conversión; y muchas veces incluso los que no creen nos las reclaman de otro, diciéndonos que no vivimos lo que proclamamos. Es una exhortación clara de Jesús que nos muestra quién es verdaderamente de su Familia, los hermanos de Jesús, los hijos De Dios, son los que tienen un corazón que se para a escuchar la Palabra del Padre, y a guardarla en el corazón, y que esa Palabra escucha dejan que cambie su vida y viven conforme a lo que escuchan, que es la voluntad De Dios. Tenemos una tarea por lo tanto clara, pero también difícil a llevar a cabo.

María, Madre tu escuchaste la Palabra De Dios y la guardaste en el corazón, y la llevaste a tu vida, se nuestra ayuda e intercede por nosotros para que te imitemos en esto con todo nuestro ser. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XXV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO