MARTES XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 CORINTIOS:
– Clara invitación de San Pablo a vivir del Espíritu del Señor, que nos lleva a vivir en la mente de Cristo, y dejar de vivir en nuestro criterios y en los criterios del mundo. Qué importante es dejarnos llenar del Señor, de su Espíritu para que podamos vivir la vida según su voluntad y según su corazón.
– Sólo llenos del Espíritu Santo lo entendemos todo en profundidad. No debemos vivir sólo a nivel humano, sino como hombres de espíritu, el que se deja guiar por el Espíritu De Dios, y esté tiene un criterio para juzgarlo todo, el Evangelio, Jesucristo.
– Tenemos que tener cuidado porque no solemos quedar en lo aparente, en lo superficial, y no llegamos nunca a conocer bien ni la historia ni a las personas ni a nosotros mismos. Con el criterio del Espíritu, vivimos según la mente de Cristo, su mentalidad, su manera de pensar y jerarquizar los valores, el buen camino, y conoceremos lo más profundo de lo humano y lo divino. Es vivir según la mirada De Dios.

SALMO:
“El Señor es justo en todos sus caminos.”
El salmo nos muestra cómo es el Señor, clemente, misericordioso, bondadoso…., y nuestra respuesta de acción de gracias al Señor, y vivir según su voluntad y según su corazón.

LUCAS:
– Jesús enseña con autoridad, sus palabras llenas del Espíritu hacen temblar los corazones de los hombres, que reclama una sincera conversión. Pero además le acompañan signos, como la expulsión de un demonio, y lo hace incluso por medio de su Palabra. Esta autoriadad de Jesús es la que deberíamos poner en nuestra vida, para que su Palabra también expulsara en nosotros todo lo que es del mundo, del demonio y de la carne, y viviéramos para su gloria.
– Jesús quiere seguir liberando y sigue liberando hoy, y lo hace en nosotros de nuestros males. Lo primero que deberíamos vivir cada uno es saber cuáles son nuestros demonios particulares, nuestras esclavitudes, envidias, miedos, depresiones, egoísmos…, detrás de cada pecado hay espíritu de pecado de los cuáles nos tiene que liberar el Señor.
– Hoy además el Señor sigue curando en su Iglesia, por los sacramentos, por la acogida humana, por la palabra esperanzadora, por el anuncio de la Buena Noticia del Amor De Dios…, todo esto hace crecer la cultura de la Vida, y rompe con la cultura de la muerte que trae el enemigo.

María, Madre llévanos siempre a vivir en el Espíritu del Señor, y dejar que tu Hijo JEsucristo nos libere de nuestro pecados de nuestras esclavitudes. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO