MARTES XX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

EZEQUIEL:

– El profeta denuncia que la región de Tiro puede haber servido de instrumento en manos De Dios para castigar medicinalmente a su pueblo, pero el instrumento, por haberse vuelto arrogante, va a recibir la paga de su orgullo. El Señor derriba del trono a los poderosos y ensalza a los humildes. Siempre hay persona que se creen dioses, que están pagada de sí mismas y actúan con caprichosa prepotencia. Pero les llega su hora y se suceden una a otro caídas estrepitosas de personas y de imperios y de ideologías. El orgulloso queda humillado y se convierte en hazmerreír de aquellos a quienes antes había despreciado.

– Son lecciones que nunca acabaremos de aprender, por más que la historia sea maestra de vida.

SALMO:

“Yo doy la muerte y la vida.”

El salmo nos dice que la última palabra la tiene siempre dios, es quien da la muerte y la vida, es quien tiene compasión y puede salvar al pueblo.

MATEO:

– “Es imposible para lo hombres pero Dios lo puede todo”. Qué expresión tan clara, pues si ponemos nuestro corazón en los bienes materiales, o incluso si nos guardamos y no nos entregamos del todo por el Señor, al final viviremos la frustración, pues al vivir para este mundo, nuestra alma que desea vivir para siempre, se acabará con las cosas en las que hemos puesto el corazón.

– Si uno está tan lleno de cosas que no necesita nada más, lo que no es bueno es ser esclavo del dinero y no utilizarlo para lo que Dios quiere, para hacer el bien. El problema está en que esto muchas veces nos hace creernos autosuficientes, y nos lleva a endurecer el corazón, y nuestra sensibilidad con el prójimo.

– Pidamos a Jesús que lo dejemos todo, y que Él sea nuestra recompensa, que nuestro seguimiento a Él sea gratuito y desinteresado. Nos basta su Amor y su gracia, y lo dejamos todo. Es vivir de verdad un seguimiento de Jesús por puro Amor.

María, llévanos a vivir por Amor y para Amar. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO