MARTES XVI TIEMPO ORDINARIO

MIQUEAS:
– Esta lectura es una mezcla de afirmaciones proféticas y de súplica ante Dios, ensalzando su misericordia. La confianza del profeta se basa en que Dios seguirá siendo fiel a las promesas que había hecho, y que pastoreará al pueblo de s heridas. Pero sobre todo que Dios seguirá haciendo lo que mejor sabe hacer, perdonar.
– Nosotros que conocemos también a Jesús debemos con más motivos, dejarnos llenar de esperanza y alegrarnos con esta noticia de la misericordia De Dios. Dios deja siempre la puerta abierta de la misericordia y de la rehabilitación de las personas.
– Que dichosos somos pues la última palabra de la historia no la tiene nuestro pecado, sino el amor perdonador De Dios.

SALMO:
“Muéstranos, Señor, tu misericordia.”
El salmo es una oración de súplica ante la misericordia del Señor, que ya se ha mostrado en medio de su pueblo, el Señor ha restaurado, ha perdonado, ha sido misericordioso, y recordando tanto Amor, nos hacemos la pregunta sobre si el Señor castiga y perdona. Y todo acaba con una simple pero profunda antífona, muéstranos Señor tu misericordia, y danos tu salvación.

MATEO:
– Los que creen en Jesús y cumplen la voluntad de su PAdre, ésos son su nueva familia. Incluso a veces, si hay oposición, Jesús nos enseñará a renunciar a la familia y seguirle, a amarle a él más que a nuestro propios padres.
– La fe tiene consecuencias en la vida. Lo sacramentos, y en particular la Eucaristía, piden coherencia en la conducta de cada día, para que podamos ser reconocidos como verdaderos seguidores y familiares de Jesús.
– Tu Madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo. El parentesco con Jesús se perfila con la obediencia. Para entrar en su familia y no permanecer fuera de ella, como un extraño, es preciso configurar nuestra existencia a la suya a través de la obediencia y el amor reverente al Padre. Y en la medida en que adquiramos esas mismas actitudes, estaremos en grado de poder hablar con él, en la intimidad, de corazón a corazón. En esto la Virgen María tiene experiencia, no en vano es la Madre amable.

María, Madre llévanos a tu Hijo Jesús, y a estar dispuesto a dejarlo a todo por Él, en obediencia al Padre. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XVI TIEMPO ORDINARIO