MARTES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

AMÓS:

– Dios exige más a Israel ,pues sólo ha mostrado con ellos signo de predilección. Y denuncia el profeta los males de su época, es un profeta que podríamos llamar de justicia social.

– Cada uno de nosotros, cristianos, podemos merecer reproches como los de Amós, con más motivos que los de Israel, si no somos fieles al Señor. Los israelitas eran duros y no se convertían, ni siquiera al ver la catástrofe de Sodoma y Gomorra. Y nosotros, somos igual, nos cuesta escuchar el aviso del profeta, y ponernos sin pecado delante De Dios.

– La llamada de hoy es a ser fieles al Señor, y Él nos ofrece su reconciliación, en especial al vivir los sacramentos, y nos interpela el ejemplo de vida de tantas personas que viven de cara a Dios. Debemos escuchar las llamadas del Señor, y vivir para Dios, con una conversión profunda del corazón.

SALMO:

“Señor, guíame con tu justicia.”

– Que no otros escuchémonos la llamada del Señor, y no vivamos como los cínicos de este mundo, sino por la gran bondad del Señor, entrar en su casa, postrarnos ante su templo santo y vivir en manos del Señor. Dejar de lado vivir como el mundo, y vivir para Dios.

MATEO:

– En una tempestad Jesús duerme, y esto hace que los discípulos le despierten gritando pro el miedo, por falta de fe. JEsus está por encima de la naturaleza y también muestra la poca fe de sus discípulos. Estos se preguntan quién es Jesús que tiene poder para calmar la tempestad.

– A veces en las dificultades de nuestra vida, nos llenamos de angustía, porque vemos que Jesús no hace nada, o nos deja vivir esas circunstancias. Pero a veces en la vida cristiana parece que el Señor duerme pero nunca nos abandona. Él viene en nuestra barca aunque parezca dormido e intercede cada día por nosotros. Y si nos deja en la dificultad también es para hacernos crecer en fe, amor, entrega y perseverancia.

– Seguir a Jesús no es fácil, y pedimos al Señor, sálvanos que nos hundimos, incluyo hay veces que nos flaquean las fuerzas, las dificultades se hacen más presentes y parece que nos hundimos. Y en la dificultad, solo podemos confiar en Jesús que está con nosotros sea como sea y aunque tengamos que pasar por la dificultad y la cruz.

María, que acudamos a tu Hijo Jesús, y que Él nos lleve a confiar plenamente en lo bueno y en lo malo, que clamemos siempre a Él, en lo bueno en lo malo, y digamos, Vuestra soy, para vos nací, que mandáis hacer de mí. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO