MARTES VIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 PEDRO:
– San Pedro dice que los profetas inspirados por el Espíritu del Señor escrutaban el futuro y predecían la gracia destinada vosotros, porque se les reveló que aquello no era para su tiempo, sino para el vuestro. Después dice que los predicadores cristianos también inspirados por el Espíritu, nos anuncian la buena noticia, que en Jesús, en su muerte y resurrección, se cumple todo lo anunciado antes.
– Debemos mirar mucho de dónde venimos y a dónde vamos, para vivir cada día mejor el presente. De este modo asumiríamos con decisión el compromiso de vivir vigilantes, con disponibilidad absoluta, guiados por Cristo, con la consigna de no amoldarnos ya a los criterios de este mundo sino a los De Dios.

SALMO:
"El Señor da a conocer su salvación"
Este salmo es un himno escatológico, pues esperamos todo De Dios y en especial el cielo, sin Él no podemos hacer nada.

MARCOS:
– Que afirmación más osada la De San Pedro "ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido" A lo que Jesús responde con una respuesta esperanzadora y misteriosa a la vez, recibir cien veces más y la vida eterna. El Señor nos da una comunidad de hermanos, una nueva familia, que se verá todavía más colmada en el cielo.
– El problema es que cuando Pedro pregunta, igual que nosotros muchas veces, no lo hacemos para reconocer que lo hemos dejado todo y nuestra alegría y recompensa es que tenemos al Señor, sino que buscamos que el Señor nos pague, como pasarle factura para buscar primeros puestos, recompensas humanas…. Jesús nos tiene que ir haciendo madurar en la fe para vivirlo bien.
– Muchos primero serán últimos y muchos últimos primeros, esta es la lógica del Señor, el dar la vida el entregarlo todo, es ser último por amor, y dar la vida por amor cuesta todo, pero sabemos que el Señor nos cogerá en sus brazos para ponernos en primer lugar porque hemos vivido según su voluntad. El camino del primer lugar es el del olvido de uno mismo, el de la entrega total, el del vaciamiento total.

María, Madre que nos baste tu Hijo Jesús, y que no busquemos nada más. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES VIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO