MARTES V TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:

– Hoy contemplamos como nació la vida en la tierra. Y Dios al crear la vida, ya no sólo dice el texto que era bueno, sino que era muy buena la creación De Dios. Dios no crea cosas chapuceras, Dios crea cosas grandes, Dios hace obras magníficas.

– Contemplamos a Dios, el Creador, el que nos comunica su ser y su vida. Todo lo bendice y lo llena de su amor. Esta Creación será llevada a plenitud con la nueva Creación en Cristo, que nos dará incluso la participación en su vida divina.

– Dios crea al hombre y a la mujer, en igual dignidad y siendo obras maestras de la obra De Dios. Son los reyes de la creación, creados a imagen y semejanza del ser y de la vida del Creador. A imagen tuya creaste al hombre ya le encomendaste el universo entero, para que sirviéndote sólo a ti, su Creador, dominara todo lo creado. Somos preciosos a los ojos De Dios y nos ha regalado esta Creación para que tengamos todo lo necesario y alabemos y sirvamos al Creador.

SALMO:

“Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!”

El salmo de hoy resume los sentimientos de admiración y gratitud ante la obra de la creación. Sobre todo ante la grandeza que pones en las manos del hombre, que le da el Señor todo poder, y que le somete toda la Creación.

MARCOS:

– Que frase tan contundente del Señor: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me da está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Que fuerte suenan estas palabras, pero la verdad es que muchas veces solo hipócritas, y vivimos más de la apariencia, que de verdad vivir las cosas en el Señor. Pues cambiamos lo que dice el Señor, y vivimos las cosas según nuestro parecer, de este modo usamos a Dios para cubrir afectos humanos, y para predicarnos más a nosotros mismos que el amor que Dios nos tiene, y esto está evocado al fracaso, porque sólo el Señor tiene palabras de vida eterna.

– No podemos vivir en un formalismo exterior, dando más importancia a las prácticas externas que a la fe interior.

María, Madre enséñanos a vivir y a amar a Jesús por encima de todas las cosas con un corazón generoso y sincero. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES V TIEMPO ORDINARIO

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