MARTES SEXTA SEMANA TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:

  • Es impresionante como Noé obtiene el favor del Señor, siempre pone el Señor un justo que interceda por el pueblo, para que sea purificado, y pueda vivir según Dios. Que importante es interceder por los demás, no según nuestro criterios y deseos, sino para que se pueda hacer la voluntad De Dios en sus vida, para que puedan obtener el Amor que les puede salvar.
  • Por otro lado es impresionante que Noé después de adquirir el favor De Dios, lo que se dedica es a hacer su voluntad, hizo todo, y cuando dice todo es todo, sin reserva, lo que le mandó el Señor. Que importante es no seguir al Señor a medias, sino buscar siempre lo que más agrada a Dios.

SALMO:

«El Señor bendice a su pueblo con La Paz.”

La grandeza De Dios es lo que proclama el Salmo del día de hoy, y nosotros hacemos nuestra esta alabanza, para continuar viviendo en la grandeza del Amor De Dios para cada uno de nosotros.

MARCOS:

  • Jesús saca enseñanzas de las cosas cotidianas, de las cosas de la vida, aunque sus oyentes hoy no acaban de entenderle. Hoy pone el ejemplo de la levadura, que es un ingrediente pequeño, sencillo, humilde, pero que tiene gran potencia, y caer fermentar en bien o en mal a toda la masa. El Señor nos muestra que una levadura buena o mal, dentro de la comunidad, la puede enriquecer o estropear. Y Jesús habla directamente de la levadura de los fariseos y de Herodes que es mala, porque busca sus propios intereses y para ello educa mal, y estropea toda la comunidad.
  • Este aviso de hoy no es para los fariseos de hace dos mil años, sino que es para nosotros, y para ahora. Pues una actitud interior de envidia, de rencor, de egoísmo, puede estropear toda nuestra conducta. En los fariseos esta levadura mala podría ser la hipócrita o el legalismo, en Herodes el sensualismo o la superficialidad interesada, y en nosotros, ¿cuál es esa levadura mala que hay en nuestro corazón, y que fermenta mal todo lo que hay en nuestra vida y en relación con los demás?

María Madre que nos dejemos fermenta por Cristo, para ser siempre levadura buena, que fermentemos para el Amor que Dios nos tiene. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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