MARTES IX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

2 PEDRO:
– Hoy san Pedro nos lleva a tener una mirada hacia delante, hacia la venida del Señor que da sabiduría e ilumina nuestro camino. Por eso el leguaje que usa es apocalíptico, una confianza plena en los cielos nuevo y en la tierra nueva que trae el Señor, y de la seremos participes según la promesa del Señor. Pero lo claro es que debemos estar preparados, de modo que el Señor nos encuentro en paz con Él y vivamos cada día creciendo en gracia y en conocimiento de Jesucristo.
– A los cristianos se nos invita a crecer, a seguir con esmero sin dejarnos llevar por el error, no caer en las trampas de este mundo, sino vivir en la alegría y la exigencia del Señor.

SALMO:
"Señor , tú has sido nuestro refugio de generación en generación."

MARCOS:
– Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es De Dios. En la pregunta de los fariseos se esconde una trampa que no es nueva. se trata de separar al Creador de su criatura, de no querer ver a Dios en su obra y pretender estar ante una disyuntiva: o uno u otro. Pero la misma existencia de Jesús de Nazaret, el maestro que está por encima de los respetos humanos, Dios y hombre verdadero, es prueba inequívoca de que el cielo y la tierra constituyen una sola cosa, y el cristiano está llamado a reordenarlo todo en Cristo.
– Dios es el que nos ofrece los valores fundamentales, los absolutos. Las personas hemos sido creada a imagen De Dios, la efigie De Dios es más importante que la del emperador. Jesús no niega lo humano, dad al César, pero lo relativiza, dad a Dios. Las cosas humanas tiene su esfera, su legitimidad, pero las cosas De Dios tienen también su esfera y es prioritaria. No se pueden identificar los dos niveles, ni tampoco contraponerlos. No es bueno ni servirse de lo religioso para los interés políticos, ni de los político para lo religioso. No se trata de sacralizarlo todo en aras de la fe, pero tampoco olvidar los valores éticos y cristianos en aras de un supuesto progreso ajeno al plan De Dios. Hay que vivir en la tierra, con los pies puestos en ella, pero con la mirada y el corazón puestos en el Cielo.

María, que no rebajemos las cosas De Dios por las cosas del hombre. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES IX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO