MARTES III TIEMPO ORDINARIO

HEBREOS:

– Cristo Jesús se ofreció en sacrificio a sí mismo. Por esta entrega, de una vez para siempre quedamos purificados y santificados. Esta es la ofrenda De Dios por nosotros, a esta ofrenda debemos responder nosotros, y no creo que sea ofreciendo cosas a Dios, ofreciéndole algo que en el fondo es ajeno externo a nosotros; el Señor quiere la ofrenda de nosotros mismos, de nuestras personas, de nuestra obediencia, de nuestra vida. Esta es la ofrenda, la entrega personal que Cristo nos ha enseñado. El sacrificio externo y ritual sólo tiene sentido si va unido al personal y existencia.

SALMO:

"Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad."

Convirtamos el salmo de hoy en una verdadera oración de ofrenda al Amor misericordioso De Dios, para que Él sea quien nos reciba en esta ofrenda y sólo vivamos para obedecerle, para alabarle, para adorarle, para amarle.

MARCOS:

– Jesús explica cuál es la misión de la nueva comunidad que se está reuniendo en torno a Él; cumplir la voluntad De Dios. Esta es la familia de Jesús, la que cumple la voluntad del Padre.

– Miramos también a María, nuestra madre, ella es la mujer creyente, la totalmente disponible ante Dios. Ella acogió ángel al Hijo De Dios en su mente y en su corazón por medio de la fe que en su seno por su maternidad. Es el ejemplo de verdadera obediencia a la voluntad del Padre.

– Nuestra misión, nuestra vida debe girar en escuchar la Palabra De Dios, meditarla en el corazón y llevarla a la práctica en una vida coherente con dicha Palabra.

María ayúdanos a decir un sí grande al Padre, que implique toda nuestra vida. Amén.

Un pobre sacerdote +++

MARTES III TIEMPO ORDINARIO