MARTES III SEMENA DE PASCUA
HECHOS:
– San Esteban hoy habla de la verdad que están viviendo los hombres que le están condenando, y al escuchar estos la verdad, les hacer revolverse más contra Esteban, porque sus corazones se recomían por dentro. Qué valiente es Esteban al no dudar de dar testimonio de la Verdad aunque le cueste la vida, pidámosle que interceda por nosotros y para que nos ayude a andar en la Verdad de palabra y de obra.
– Le cuesta la vida andar en la Verdad, pero eso le da una calidad humana distinta y mayor, pues no duda en ponerse en manos De Dios, Él sabe que es su Dios, su Señor y su todo, y por eso unido a este Dios que es misericordia, Esteban es misericordioso y es capaz de perdonar y disculpar ante Dios a los que le están matando.

SALMO:
“A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.”
Vivir todo en la manos del Señor, que Dios sea nuestra roca, nuestro sostén, quien nos dirige y nos salva, quien nos libra de nuestros pecados. Si vivimos en nuestra Roca, en nuestra Roca moriremos, lo más importante es no separarnos de El, ni en la vida, ni en la muerte.”

JUAN:
– El signo de Jesús, es que Él se hace pan de vida, para que los hombres ya no tengamos más hambre, ni más sed, si de verdad CREEMOS en Él, y le acogemos como nuestro Señor y nuestro Dios. Por eso que nuestro alimento sea vivir de la Voluntad del Padre y alimentarnos a diario del Pan de la Eucaristía que nos da vida, y nos une íntimamente con Jesús, teniendo un sólo corazón y una sola alma.
– Que grande es el don de la fe, que nos hace interpretar claramente a Jesús como el Pan de la vida, el que nos da fuerza para vivir. Pidamos por eso siempre de este Pan, que es el Pan del cielo, que es vivir siempre con Jesús.

María, enséñanos a comer siempre del Pan que es tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote+++

MARTES III SEMANA DE PASCUA