MARTES II SEMANA DE PASCUA

HECHOS:
– Uno de los frutos de la pascua se nota en la primera comunidad cristiana, es esa verdadera fraternidad tan hermosa que nos muestra esta primera lectura. De este modo vemos como debe ser una comunidad cristiana que cree en Jesús y sigue su estilo de vida.
– Es una comunidad con una vida fraterna que se entiende en unión de sentimientos, un sólo corazón y una sola alma, comunidad de bienes y de solidaridad con los pobres. Sobre todo se destaca la generosidad de uno que tenía más, y se lo entrega para los que más lo necesiten.
– Por otro lado vemos cuál es constantemente, sea cual sea la situación, la predicación de los apóstoles, la resurrección de Cristo. Y como están llenos del Espíritu Santo, esto lo hacen con valentía, y con autoridad. Es la muestra también de la vida en el Espíritu, que vivifica la comunidad y alienta a cada cristiano en su fraternidad y en su misión apostólica.
– Al mirar esta primera comunidad cristiana, también miramos las nuestras, miramos nuestras parroquias o incluso en nuestra familias, y pensamos que nuestro testimonio de vida cristiana tendría más credibilidad si mostráramos una imagen clara de unidad y de solidad hacia fuera y hace dentro de la comunidad.
– El lenguaje que si entenderá el mundo de hoy es el del Testimonio, si se ve a alguien dispuesto a compartir los bienes con el más necesitado, si se tiene delante a un grupo de cristianos dispuesto a trabajar por los demás, a ayudar a solidarizarse sobre todo con los que sufren o son menos favorecido as por la vida. Y esto en nombre del Señor Jesús, por nuestra fe en Él.

SALMO:
“El Señor reina, vestido de majestad”
Mostramos la grandeza del Señor, es el viviente que reina y da vida al mundo.

JUAN:
– Hoy vemos como Jesús se queja de la poca fe de los sabios de Israel representados por Nicodemo. De este modo nos muestra que no se trata de acogerle como un gran profeta, sino en la hondura del misterio pascual, Jesús es el que ha bajado De Dios, y que después de su muerte en la cruz, sube de nuevo al cielo. Los que sepan ver y creer en Él levantado en la Cruz y glorificado tendrán vida eterna.
– Cuántas veces nosotros nos comportamos igual que Nicodemo y nos quedamos en la oscuridad en lugar de ir a Jesús. Por esto muchas veces JEsús alaba la fe de los sencillos, que por su gran corazón acogen a JEsús y lo miran con mucha más profundidad, pues se dejan transformar por Él y tener una vida cristiana, una verdadera vida en el Espíritu.

María, Madre llevanos a vivir una vida en tu Hijo Jesús, que nos llene del Espíritu, para ser testimonios de unidad y de amor en el mundo y así puedan creer. Amén

Un pobre sacerdote +++

MARTES II SEMANA DE PASCUA