LUNES XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 MACABEOS:
– Hoy vemos como hay dos tipos de judíos, los que abandonan su fe, y se dedican a imitar a las naciones vecinas y adoptar un estilo de vida que les parecía más moderno, pero que llevaba a la apostasía de su fe. Mientras que otros, se mantiene firmes a la Alianza, y, aunque les cueste la vida vivir según el Señor y sus mandamientos.
– Esta tentación que vivieron los judíos de secularizarse, también la tenemos los cristianos de hoy en día, y hacer un pacto con ideologías, religiones y pensamientos religiosos o paganos, pero que son contrarios a nuestra fe, y a los que sometemos nuestra vida. Hay que tener cuyo cuidado porque nos hace perder nuestra identidad, nuestro valores, y por descontado a Dios. No se puede perder nunca nuestra fe, y el estilo de vida según el Evangelio. No podemos vivir una fe mundanizada, o influenciada por otra creencia u otra religión.

SALMO:
"Dame vida, Señor, para que observe tus preceptos."
Una nueva llamada a vivir en el Señor, y buscar en todo los preceptos y mandatos del Señor, para no vivir bajo nuestra ley, ni bajo la de nada ni nadie, sólo vivir bajo la Ley del Señor, bajo la Alianza nueva y eterna del Señor.

LUCAS:
– Este texto es una imagen de nuestro camino de conversión, es verdad que el Señor nos quiere dar la gracia y devolver la salud física y sobre todo la espiritual, pero también nosotros debemos hacer un verdadero esfuerzo por abandonar el pecado, si así lo vivimos el Señor siempre está dispuesto a ayudarnos, pero requiere de nuestra colaboración. Como diría la madre Maravillas de Jesús, el Señor lo puede todo "si tú le dejas".
– Hoy también nosotros debemos gritar a Jesús ante nuestra necesidad, y que nada ni nadie nos impide pedirle lo que más necesitamos. Debemos acercaros a JEsús para que nos toque, debemos acercarnos a Jesús para que con su Luz nos de nueva vida, y nos haga caminar en lo que verdaderamente importa. Que le clamemos por tanto en nuestra necesidad, y vivamos con Él para siempre.

María, que jamás nos separemos de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XXXIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO