LUNES XXXI TIEMPO ORDINARIO

FILIPENSES:

– San Pablo nos muestra que es lo que él considera de Cristo, y cómo el deseo de su corazón se hace uno con el del Señor: “manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir”. Que importante es salir de nosotros mismo, que importante es buscar el corazón de los demás, y ponernos en lugar de los otros, no buscando nuestro propio interés sino el de los demás.

– San Pablo además nos da consejos para vivir en la unidad:

· Lo primero saber que no es de Dios, que viene por el Espíritu Santo, pedirla.

· No obrar por envidia, ni por ostentación.

· Considerar siempre superiores a los demás.

· No cerrarnos a nuestros intereses, sino buscar el de los demás.

– Alegrarmos el corazón de Dios, y el nuestro, si hoy hacemos lo posible por reprimir nuestras envidias y pretensiones, y nos decidimos a considerar superiores a los demás, y caminar como Cristo, el camino de la Humildad.

SALMO:

“Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor”

Que salmo tan claro sobre poner nuestro corazón en Dios, sin tener nada que aparentar, siendo sincero con Dios y dejándonos en su misericordia. Es mejor por eso esperar en el corazón de Dios, y en su voluntad y deseos, que en lo que nosotros pensamos o queremos hacer, porque en el Señor está nuestra felicidad.

LUCAS:

+ No invitar a los que pueden correspondernos, sino a los que no pueden. Opción preferencial por el que no tiene, unida claramente a un hacer y vivir las cosas con GRATUIDAD, dar gratis lo que habéis recibido gratis, sin esperar nada cambio.

+ Al final del Evangelio de hoy conocemos quién nos va a pagar nuestro sueldo por así decirlo: es el Señor el que pagará en la resurrección de los justos, no según una medida humana sino con un medida rebosante en Amor.

+ El Señor es quien invita a cada hombre al banquete de la Eucaristía, y el del cielo, sabiendo que nunca jamás podremos pagar todo el bien que nos hace. Por lo que es mejor vivir de su misericordia y buscar su voluntad, pues es lo que agrada a Dios, y ya que no podemos pagarle, por lo menos que vivamos en su felicidad.

+ Hoy es un día para pensar bien como hacer el bien discretamente, sin preguntarlo y entonces Dios, que sí ve lo escondido, nos lo premiará. Es vivir el amor gratuito, amor desinteresado, sin pasar factura por el bin que hacemos.

María, Madre enséñanos a vivir en este amor gratuito y desinteresado de Dios, que da sin esperar nada cambia, que ama por amar. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XXXI TIEMPO ORDINARIO

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