LUNES XXX DEL TIEMPO ORDINARIO

ROMANOS:

– Debemos vivir en el Espíritu Santo, para vencer las obras del cuerpo, sin el Señor no podemos, sin vivir lo interior, nunca podremos vivir adecuadamente los exterior. Es dejarnos llenar por el mismo Espíritu que lleno a Jesucristo, de este modo obraremos con su mismo Espíritu, y nos comportaremos como verdaderos hijos De Dios.

– El Señor nos regala este espíritu de hijos adoptivos que nos hace llamar a Dios ABBA, Padre, y que nos guarde de un modo especial un lugar en el cielo, pues nos hace coherederos con Cristo, Dios no sólo nos regala la Salvación, sino que nos regala además participar de su misma gloria divina. Qué bueno es Dios, cómo no vivir cada días más para Él.

SALMO:

“Nuestro Dios es un Dios que salva”.

Que gran salmo que nos recuerda que es el Señor el que obra la salvación en nuestras vidas, podemos repasar lo que va diciendo y seguro que podemos aplicarnos a nuestra vida. Dios nos levante, dispersa a los enemigos, es padre de huérfanos, protector de vidas. Prepara casa a los desvalidos, lleva nuestras cargas, es nuestra salvación por siempre.

LUCAS:

– Jesús nos enseña la caridad con las personas que es superior a muchas otras cosas, sobre todo a una leyes exageradas que nos hemos inventado nosotros mismos, y que invocamos oportunamente cuando no queremos gastar nuestro tiempo en beneficio de los demás.

– No es el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre. Si en Vez de predicar y prestar una religión de hijos la hemos convertido en un ritualismo de esclavos, nos cargamos directamente lo que nos quiere enseñar y mostrar JEsús, que es una religión de Amor hasta el Extremo.

– Podríamos proponernos hacer cada domingo algún acto de caridad, tener un detalle para con algún enfermo o anciano, hacer una llamada telefónica amable, escribir una carta, visitar a algún pariente que tenemos abandonado, desatar a alguien al que tal vez nosotros mismos hemos atado con nuestros juicios o nuestro trato despectivo.

MAría, que llevemos a lo concreto el Amor que nos muestra Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XXX DEL TIEMPO ORDINARIO