LUNES XXVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

GÁLATAS:

  • Cómo le impresiona a San Pablo que se abandone el Evangelio de Cristo, por otros evangelios que se anuncian a sí mismo, y que perturban a la comunidad. Yo me atrevería a afirmar que si abandonamos al Señor, es porque quizás no lo conozcamos tan de cerca, o quizás que no vivimos el encuentro diario con Él, y esto hace que se vaya enfriando la relación hasta que desaparece. O que nuestra unión vital con Cristo no sea tal, y si no permanecemos en su amor no tenemos vida en nosotros.
  • San PAblo es admirable, siempre anuncia a Jesucristo, y nunca se anuncia a sí mismo, por eso tiene esa valentía del Espíritu, para corregir tan enérgicamente a la comunidad cristiana, y no duda en poner las cartas sobre la mesa, y que el Evangelio de JEsucristo es el único importante, y a quién hay que agradar y vivir.
  • La Iglesia transmite al mundo, siglo tras siglo, la verdad que ha aprendido de Jesucristo; es la tradición viva De la Iglesia. Siempre hay la tendencia a configurar la doctrina de Jesús según nuestro gusto y nuestra mentalidad. Esto es crear un evangelio de origen humano. No podemos inventarnos el Evangelio que nos guste, no podemos hacer un evangelio light. Tenemos que tomar el Evangelio entero confiando en el Señor.

SALMO:

“El Señor recuerda siempre su alianza.”

Las obras del Señor siempre son lo mejor, debemos vivir en una profunda confianza en el Señor, que nos da preceptos de amor, que siempre es justo, que siempre es misericordioso.

LUCAS:

– Hoy volvemos a escuchar esa gran pregunta a Jesús: ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Jesús responde con el Shemá, Amar a Dios sobe todo y al prójimo como a uno mismo. Esto es algo muy claro, pero tan difícil de concretar en nuestro día a día. Jesús nos lo concreta con la parábola del Buena Samaritano, y que el que es prójimo con el hombre apaleado, es aquel que practico la misericordia con él. Esto parece muy claro, pero cuanto nos cuesta dejar nuestras cosas para acercarnos con sinceridad al prójimo, y amarle en lo concreto y en la situación de su vida. Nos cuesta bajarnos de nuestros criterios y pensamientos, muchas veces por respetos humanos, y no vivimos la verdadera caridad, que nos hace próximos de todos.
– Nos podemos pregunta con la parábola, ¿dónde quedamos retratados nosotros? Claro que resulta más cómodo seguir nuestro camino y hacer como que no hemos visto, porque seguro que tenemos cosas muy importantes que hacer. Eso les pasaba al sacerdote y al levita, pero también al samaritano, y éste se paró y los primeros no. Los primeros sabían muchas cosas. Pero no había amor en su corazón.
– El buen samaritano por excelencia es Jesús, él no pasó nunca al lado de uno que le necesitaba sin dedicarle su atención y ayudarle eficazmente. Es su entrega generoso en lo concreto de la necesidad del prójimo. Hoy Jesús nos invita también a cada uno de nosotros, anda, haz tú lo mismo. Que no desperdiciemos ninguna situación para amar como ama Jesús.

María, que no huyamos de la voluntad De Dios, y que vivamos en la verdadera Caridad, siendo prójimos de los demás, en especial de los que están al borde del camino. amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XXVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO