LUNES XXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 TESALONICENSES:

– Que bonito es ver a Pablo, Silvano y Timoteo alentar a la comunidad de Tesalónica, y dan gracias por Dios ponerles en sus vidas. Además todas las noticias son buenas sobre la comunidad, esto lleva a alabar a la comunidad. Esta alabanza se debe a que han sabido acoger la llamada De Dios y la salvación que les ha conseguido Jesús, han abandonado los ídolos que antes adoraban y ahora son famosos por la actividad de su fe, el esfuerzo de su amor y el aguante de su esperanza, aguardado la venida última de Jesús. Ya aparecen aquí las tres virtudes fundamentales de los cristianos, que luego llamamos virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad.

– Una comunidad cristiana llena de fe, de caridad y de esperanza, es la comunidad que debemos luchar por vivir cada día, para que no vivamos llenos de otras cosas sino de unas virtudes que vienen De Dios y que nos harán crecer en Dios a todos juntos.

– Este vivir en fe, lleva a fiarse sólo De Dios y dejar de confiarse en otros dioses. Nosotros debemos vivir cada día más en un verdadero servicio y entrega al Señor que nos haga dejar otros dioses a los que servimos y que nos llevan al pecado.

SALMO:

“El Señor ama a su pueblo.”

Alabamos al Señor porque es grande, pero sobre todo porque el Señor ama a su pueblo y adorna con su Amor y su misericordia a los humildes. Alabamos al Señor por quien es Él, y porque nos adorna a nosotros.

MATEO:

– Hoy escuchamos en el Evangelio las acusaciones que Jesús hace contra los fariseos, y son muy directos:

+ No entran en el Reino, ni dejan entrar a los demás: porque no quieren reconocer al que es la Puerta, a Jesús, y atosigan al pueblo con interpretaciones rigoristas.

+ Con el pretexto de oraciones, devoran los bienes de las viudas.

+ Hacen proselitismo, pero cuando encuentran a una persona dispuesta, no la convierten a Dios, sino a sus propias opiniones.

+ Caen en una casuística inútil, por ejemplo, sobre los juramentos, perdiendo el tiempo y angustiando a los fieles con cosas que no tienen importancia.

Son guías ciegos y necios. Mal van a poder conducir al pueblo. Más bien son ciegos que conducen a la perdición y a un cumplimiento desordenado de la Ley que se olvidan de lo más importante el Amor.

– Las acusaciones de Jesús nos las hemos de aplicar a nosotros, porque dentro de cada uno puede esconderse un pequeño o gran fariseo. ¿Qué actitudes farisaicas descubro en mí?

María, Madre del Amor, llévanos a vivir en la Fe, Esperanza y el Amor para no ser guías ciegos. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO