LUNES XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

JEREMÍAS:

· El profeta hace un gesto del cinturón de lino, que puede ser un adorno muy hermoso, ceñido al vestido, pero si se deja mora y no se cuida, se estropea y ya no sirve para nada. Así le pasa al profeta, escondido en el río, al cabo de un tiempo, está ya totalmente podrido y no se puede ni presentar. Pero la intención es simbólica, el cinturón es el pueblo de Israel, que en otro tiempo fue muy hermoso, pero que la idolatría lo ha estropeado.

· Se nos puede aplicar muy bien a nosotros, los cristianos deberíamos ser adorno de la Iglesia, y Dios mismo tendría que poder estar orgulloso de nosotros, pero corremos también el peligro de estropearnos por y con tantas cosas que hay en el mundo.

SALMO:

“Despreciaste al Dios que te engendró”

Es un lamento porque el pueblo se olvida de Dios, de Dios que nos ha dado la vida, que nos ha dad a luz. Es una gran infidelidad por parte del pueblo, que no ve con cuanto amor Dios lo ama. También nosotros podemos ser los ciegos que no vemos lo que el Señor ha hecho con nosotros.

MATEO:

– Dios parábolas muy conocidas por nosotros, la del granito de mostaza, y la levadura en la masa; para mostrar a que se parece y se compara al Reino de los cielo. Somos los cristianos ese granito, esa levadura, Dios quiere transformar el mundo, y lo quiere hacer por nuestro medio, Dios nos regala participar de su misma misión. Pero debemos confiar más en el Señor, y transmitirle a Él, regalar su gracia y su amor, para que sea este amor y gracia el que haga fructificar y crecer todo. Es lo que dice San Ignacio en su oración “Tomad Señor y recibid…”, al final él sabe quién es el que hace su gran obra, es el Señor, es el Reino el que da fruto en nosotros. “DADME VUESTRO AMOR Y GRACIA QUE ESTÁ ME BASTA”.

– Un grano de mostaza se convierte en una planta grande. Dios elige lo pequeño e insignificante, pero luego resulta que, a partir de esa semilla, llega a realizar cosas grandes. La Levadura también es pequeña, pero puede hacer fermentar toda una masa de harina y permite elaborar un pan sabroso. Es el estilo De Dios. No irrumpe espectacularmente en el mundo, sino a modo de una semilla que brota y germina silenciosamente y se convierte en una planta, o de la levadura que transforma toda la masa. Esta es la forma de actuar de Jesús, desde su encarnación en Nazaret, pasando por su nacimiento en Belén, con sus treinta años de vida oculta, y viviendo su pasión, muerte y resurrección en lo escondido de Jerusalén.

María, Madre que dejemos a Dios hacer su obra de misericordia con nuestra pequeñez. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO