LUNES XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ÉXODO:

– Moisés baja con las tablas del Testimonio, que son hechura De Dios, escritas por el mismo Dios para el pueblo. Baja con esta gran muestra de que Dios les cuida y quiere hacer una Alianza con ellos. Pero se encuentra Moisés que el pueblo quiere adorar ídolos hechos por sus manos, y esto hace que rompa las tablas, pero en el fondo es signo de la ruptura que el pecado del pueblo ha provocado, pues la Alianza no puede hacerse con el pecado del hombre. Es una traición grandísima, muestra el mismo texto: “habéis cometió un pecado gravísimo”. Hay momento en que sería y es de agradecer que Dios nos muestre la gravedad de nuestro pecado, lo que produce nuestro pecado en su Corazón, en el corazón de los hombres y en nuestro propio corazón, para provocar una concreta y sincera conversión.

– Moisés es un hombre De Dios, gran amigo De Dios, y amante del pueblo, pues sube a interceder por el pueblo ante Dios, y le pide que perdone al pueblo, y a que sea a Él al que borre del libro de la vida. Pero Dios es misericordioso, y pide cuentas del pecado al que ha pecado, pero el ángel del Señor acompañara a todos, y Dios pedirá cuentas de los pecados a los hombres en su momento.

SALMO:

“Dad gracias al Señor porque es bueno.”

El Salmo es constatación de la primera lectura, pues habla de como el pueblo abandona a Dios por un ídolo de fundición; y a la vez como Moisés intercede por el pueblo poniéndose en la brecha frente a Dios para que no aniquile al pueblo por su pecado.

MATEO:

– Dios parábolas muy conocidas por nosotros, la del granito de mostaza, y la levadura en la masa; para mostrar a que se parece y se compara al Reino de los cielo. Somos los cristianos ese granito, esa levadura, Dios quiere transformar el mundo, y lo quiere hacer por nuestro medio, Dios nos regala participar de su misma misión. Pero debemos confiar más en el Señor, y transmitirle a Él, regalar su gracia y su amor, para que sea este amor y gracia el que haga fructificar y crecer todo. Es lo que dice San Ignacio en su oración “Tomad Señor y recibid…”, al final él sabe quién es el que hace su gran obra, es el Señor, es el Reino el que da fruto en nosotros. “DADME VUESTRO AMOR Y GRACIA QUE ESTÁ ME BASTA”.

– Un grano de mostaza se convierte en una planta grande. Dios elige lo pequeño e insignificante, pero luego resulta que, a partir de esa semilla, llega a realizar cosas grandes. La Levadura también es pequeña, pero puede hacer fermentar toda una masa de harina y permite elaborar un pan sabroso. Es el estilo De Dios. No irrumpe espectacularmente en el mundo, sino a modo de una semilla que brota y germina silenciosamente y se convierte en una planta, o de la levadura que transforma toda la masa. Esta es la forma de actuar de Jesús, desde su encarnación en Nazaret, pasando por su nacimiento en Belén, con sus treinta años de vida oculta, y viviendo su pasión, muerte y resurrección en lo escondido de Jerusalén.

María, Madre que dejemos a Dios hacer su obra de misericordia con nuestra pequeñez. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO