LUNES XV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ISAÍAS:
– Isaías es un profeta que se hace portavoz de un Dios que se queja de su pueblo, y lo que pasa es que no quiere el culto como se realiza en el TEmplo, son sacrificios y ofrendas vacías. De este modo lo que Dios rechaza es un culto vacío, con muchas palabra y con mucho incienso, pero con las manos llenas de sangre, hay que acompañar el culto de una verdadera caridad y justicia. Y lo más grande de Dios es que da remedio, la purificación, dejar las malas acciones, y buscar lo que Dios quiere, y esto se muestra en el cuidado de los que más lo necesitan, de los huérfanos de las viudas, de los más desfavorecidos.
– Dios siempre siente predilección por los más pobres por los más sencillos por los humildes, y esto nos lo vuelve a denunciar de un modo también actual para nosotros el profeta Isaías.

SALMO:
” Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios”.
Esta antífona que repetimos es la calve seguir los caminos del Señor. Los cristianos tenemos muy marcado ese camino por JEsús, el Evangelio es un camino de caridad, de paz, de misericordia, de bienaventuranzas.

MATEO:

– No hay que poner nada por encima del Señor que haga que le coloquemos en segundo lugar. Es el Señor quién debe ocupar El Centro de nuestra vida, de este modo amaremos, no desde nuestro Amor pobre, sino desde la grandeza de su Corazón, de su salvación, de su todo.
– Para dejar ser al Señor El Centro, además de poner en un segundo lugar todo (el Señor coloca las cosas para que reciban el Amor adecuado, y un Amor más verdadero que el nuestro), sobre todo lo que tenemos que hacer es negarnos a nosotros mismos, perder la vida por Cristo, abrazar nuestra Cruz, y el Señor nos hará recuperar la vida de un modo más pleno.
– Además el Señor es el Dios de los pequeños detalles en el Amor, porque hoy nos invita a reconocerle, en el pequeño al cual le damos un vaso de agua fresca. Nosotros por eso cuando tratamos al prójimo no vale con aguantarle, sino que debemos dar ese agua sencilla, fresca, pura…., es amor delicado y tierno que nos dignifica y nos lleva a ser más grandes.

MAría, Madre llévanos a vivir un Amor verdadero a tu Hijo y al prójimo. amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO