LUNES XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

DEUTERONOMIO:

– El Señor pide a su pueblo que le Tema, esto es que siga sus caminos, que lo ame y que lo sirva con todo el corazón. Que importante es cumplir y vivir los mandamientos y preceptos del Señor para corresponder a su acción con nosotros. Dios está profundamente enamorado de nosotros y así lo muestra con sus obras; ahora bien, nosotros recibimos este amor, nos enamoramos De Dios y correspondemos a su amor.

– Moisés da una pautas preciosas. Lo primero es ver que Dios nos ha ama. Ese Dios que ha hecho los cielos y la tierra, el todopoderoso, se ha enamorado profundamente de su pueblo. Por tanto, ahora nos toca a nosotros corresponderle. Y nos muestra Moisés que el amor a Dios está profundamente relacionado con el amor al prójimo, igual que Dios se preocupa por el prójimo, nosotros también debemos amar al forastero, porque forasteros fuimos en Egipto.

– Amar a Dios, servirle, seguir sus caminos: ahí está la verdadera felicidad para cada persona y la clave de la armonía y la prosperidad para la comunidad. Estos caminos De Dios no son sólo de oración y de culto, sino también de justicia y caridad. Hay que circuncidar el corazón, esto es ponerlo en sintonía con el Corazón del Señor.

SALMO:

«Glorifica al Señor, Jerusalén»

El Señor nos anuncia cuál es el deseo de su corazón y que es lo que pide a Jacob su siervo y a su pueblo Israel, que vivamos en lo que nos dice su Palabra y que cumplamos y cuidemos sus decretos y mandamientos. Y el Señor se compromete a cuidarnos y llevarnos a vivir siempre en Él.

MATEO:

– Nosotros como cristianos debemos vivir también en las leyes civiles, y debemos someternos a la autoridad legítima y justa. somos testigos de la obra del Señor, de su Reino de paz y justicia, y esto también empieza por las leyes civiles justas. Por eso aprendamos a vivir bien la moral de nuestra fe y así viviremos las leyes adecuadamente.

– El mismo Jesús paga el impuesto del didracma a favor del Templo, de este modo cumple las obligaciones del buen ciudadano y del creyente judío.

– Este evangelio nos muestra por un lado cómo Jesús se encarnó totalmente en su pueblo, siguiendo sus costumbres y normas. Y la enseñanza principal de Jesús fue cumplir la voluntad De Dios sobre nuestra vida, nos anuncia la disponibilidad total ante la misión que el Padre le ha encomendado, salvar a la humanidad con su entrega generosa, por eso no podemos olvidar el anuncio de la Pasión del principio del pasaje.

María, Madre que no rechacemos la cruz de tu Hijo, y que vivamos de verdad una integridad de vida cristiana. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XIX SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *