LUNES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:

  • Oración de Abrahán intercediendo por Sodoma y Gomorra. Dios trata a Abrahán como a un amigo le comunica sus propósitos y Abrahán acordándose de la promesa de que en él y su descendencia todos los pueblos hallarán la bendición De Dios, asume el papel y pide a Dios que, en atención a los justos que pueda haber en esas ciudades, les ahorre el castigo preparado.
  • el diálogo es un regateo delicioso, Abrahán está convencido de la justicia De Dios, a de su misericordia.

SALMO:

“El Señor es compasivo y misericordioso”

El salmo subraya la actitud comprensiva De Dios, que va aceptando todas las rebajas que le pide Abrahán, porque lo que Dios quiere es la salvación y no la condenación de los hombres. Es un canto al amor misericordioso De Dios.

MATEO:

– Hoy vemos unos breves relatos de vocación, donde Jesús sigue apostando por tantos y tantos hombres. El primero es un letrado y luego, uno que ya era discípulo. Jesús les hace ver a ambos que su seguimiento va a ser difícil y radical. Que Él no tiene donde reclinar la cabeza, que no va a tener ningún beneficio. Y que dejen todo incluso su familia y que los muertos entierren a los muertos.

– Jesús nos exige el desapego de absolutamente todo, incluso de nuestra familia. De este modo vemos que la fe cristiana no es fácil, y que debemos seguir absolutamente en todo el estilo de vida de Jesús.

– El gran problema es que pensamos que el seguimiento de Jesús sólo deben vivirlo los consagraos y no es verdad, todo cristiano debe sabe aplicar una justa jerarquía de valores y colocar al Señor por envía de todo, y deberíamos recordar esta exigencia con palabras del mismo Jesús: el que ama a su padre o a su madre más que amí, no es digno de mí. Se trata por tanto de seguir a Jesús con poco equipaje o por así decirlo con ninguno que no me deje avanzar, sin apego en el mundo y sólo apegados al Señor.

– Maestro te seguiré a donde vayas, el seguimiento no es fruto de una iniciativa humana, sino frutos de una mirada llena de misericordia que se transforma en llamada; sí, él nos mira y nos llama. Y solo la certeza de esta llamada, su gratuidad, nos hace enteramente disponibles para responder sin condiciones. Personas, lugares, tiempos, medios, misión, todo viene luego como expresión concreta de esa mirada que llama. Pidamos al señor percibir su mirada para poder tomar la cruz y seguirle.

María, Madre que lo dejemos todo y sigamos a tu Hijo JEsús. Amén.

Un pobre sacerdote .+++

LUNES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO