LUNES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

AMÓS:
– Hoy el profeta Amós hace una denuncia muy directa de los pecados de Israel y de sus dirigentes. El problema es que se han olvidado de los continuos favores que les ha hecho Dios al sacarles de Egipto y defenderles de los enemigos. Y como no, se han olvidado de Alianza que el Señor había hecho con ellos, y se dedican a explotar y oprimiré a los más débiles y necesitados.
– Debemos mirar que las denuncias de los profetas no sólo tienen que ver con la idolatría sino que muchas veces tienen también que ver con oprimir al más débil, es decir con no amar y cuidar al prójimo. Esto es muy aplicable a nosotros que muchas veces se cumple en nosotros el dicho “a Dios rogando y con el mazo dando”. Debemos cuidar una integridad de vida para vivir en la Alianza del Señor que se expresa en un profundo amor a los hermanos.

SALMO:
“Atención los que olvidáis a Dios.”
El salmo es una perfecta continuación de la primera lectura, donde seguimos teniendo el aviso de no romper la Alianza del Señor y cuidar el amor al prójimo como el Señor quiere.

MATEO:
– Hoy vemos unos breves relatos de vocación, donde Jesús sigue apostando por tantos y tantos hombres. El primero es un letrado y luego, uno que ya era discípulo. Jesús les hace ver a ambos que su seguimiento va a ser difícil y radical. Que Él no tiene donde reclinar la cabeza, que no va a tener ningún beneficio. Y que dejen todo incluso su familia y que los muertos entierren a los muertos.
– Jesús nos exige el desapego de absolutamente todo, incluso de nuestra familia. De este modo vemos que la fe cristiana no es fácil, y que debemos seguir absolutamente en todo el estilo de vida de Jesús.
– El gran problema es que pensamos que el seguimiento de Jesús sólo deben vivirlo los consagraos y no es verdad, todo cristiano debe sabe aplicar una justa jerarquía de valores y colocar al Señor por envía de todo, y deberíamos recordar esta exigencia con palabras del mismo Jesús: el que ama a su padre o a su madre más que amí, no es digno de mí. Se trata por tanto de seguir a Jesús con poco equipaje o por así decirlo con ninguno que no me deje avanzar, sin apego en el mundo y sólo apegados al Señor.
– Maestro te seguiré a donde vayas, el seguimiento no es fruto de una iniciativa humana, sino frutos de una mirada llena de misericordia que se transforma en llamada; sí, él nos mira y nos llama. Y solo la certeza de esta llamada, su gratuidad, nos hace enteramente disponibles para responder sin condiciones. Personas, lugares, tiempos, medios, misión, todo viene luego como expresión concreta de esa mirada que llama. Pidamos al señor percibir su mirada para poder tomar la cruz y seguirle.

María, Madre que lo dejemos todo y sigamos a tu Hijo JEsús. Amén.

Un pobre sacerdote .+++

LUNES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO