LUNES XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 REYES:
– Es un hecho lleno de cinismo, sobre todo por parte de Jezabel, la reina adoradora de Baal, que entiende la religión y el poder sólo a su favor, sin tener en cuenta a los demás. Es impresionante como ante la negativa a vender su campo de Nabot, la reina se enfada, y en su capricho se inventa un juicio y quita de en medio a Nabot.
– La maldad de los cínicos y el abuso de poder siguen existiendo en nuestro mundo. Muchos poderosos se aprovechan de su situación en beneficio propio. Lo que hoy llamaos tráfico de influencias, es lo que aparece en la primera lectura. Y siempre sale perdiendo el débil, por más razones que le asistan.
– Todo esto también nos puede pasar a nosotros, cada uno puede ser un tirano y abusar de su poder en relación a otros más débiles. Pensemos si nos sucede algo parecido a lo que les sucede a aquellos reyes que se deshacen de Nabot. Pensemos en la mentiras , injusticias, juicios que hacemos contra los demás, pues muchas veces nosotros aplastamos al débil cuando nos molesta o nos estorba en nuestros propósitos.

SALMO.
“Atiende a mis gemidos, Señor”.
Debemos caer en la cuenta con el salmo que a Dios no le gusta la maldad, ni el malvado puede vivir en su casa, pues Dios quiere que todos los hombres vivamos en su Amor, y para eso debemos salir de la injusticia, de tantos amor falsos que nos separan del Amor verdadero.

MATEO:
– Hoy el Señor nos habla de la relación que debemos tener con quienes nos han ofendido. Primero nos habla con la ley de talión, ojo por ojo, diente por diente, esta ley quería contener el castigo en sus justos límites y evitar que se tomara justicia desordenada y de revancha. Había que castigar sólo en la medida en que se había faltado. Pero Jesús va más allá y no quiere que se devuelva mal por mal. Eso nos cuesta mucha, pues cuántas veces nos sentimos movidos a devolver mal por mal. Cuando perdonamos, no acabamos de olvidar, dispuestos a echar en cara su falta al que nos ha ofendido y vengarnos de alguna manera.
– Debemos aprender a vivir en el espíritu de la reconciliación, no albergar sentimientos de represalia personal, no devolver mal por mal, sino cortar las escaldas del rencor en nuestro trato con los demás. Jesús nos ha enseñado a amar a todos, también a los que no nos aman. Nunca debemos cede a deseos de venganza, hay que saber vencer el mal con el amor.

María, Madre enséñanos a vivir en el amor de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES XI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO