LUNES VIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

1 PEDRO:
– Es un himno de acción de gracias a Dios, un himno impregnado de esperanza y de ánimos que contiene esta idas:
· Los cristianos hemos nacido de nuevo, somos regenerados Por la resurrección de Jesucristo de entre los muerto.
· Esto nos llena de esperanza y nos da ánimos para seguir irles a Cristo, a pesar de que haya pruebas y sufrimientos.
· Todo buscando la herencia final, incorruptibles, el cielo que Dios nos ha reservado para nosotros, y que se nos dará cuando se manifiesta Jesucristo.
– Este texto De San Pedro es de gran optimismo, pues nos da esperanza, alegría, fuerza sobre la salvación final. Por eso nosotros debemos vivir de la elección De Dios en nuestra vida, que empezó el día de nuestro bautismo, debemos vivir como verdaderos hijos De Dios pues es la mejor acción de gracias a nuestro Dios.

SALMO:
“El Señor recuerda siempre su alianza.”
El salmo lo primero que hace es dar gracias a Dios por que ama a su pueblo y lo cuida. Además muestra que Dios se empeña en la salvación de su pueblo, porque Dios vive enamorado de su obra maestro, de la humanidad.

MARCOS:
– Hoy vemos a un joven inquieto que busca caminos y quiere dar un sentido más pleno a su vida. Y vemos como no lo sigue porque tenía muchos bienes. Jesús no pide cosas, sino que pide la entrega absoluta. No se trata de tener o no tercer, sino de ser y seguir vitalmente. Nos cuesta renunciar a lo que estamos apegados.
– Ponemos el ejemplo de los religiosos y religiosas, que si han querido hacer votos de pobreza, celibato y obediencia, ha sido para poder coman más ágilmente por el camino de las bienaventuranzas, para poder amar más, para estar disponibles para los demás, para ser libres interiormente, como Jesús. Todo cristiano debemos seguir el camino de las bienaventuranzas.
– “Una cosa te falta”. La serie de acciones que Jesús propone para heredar la vida eterna supone algo más que el mero cumplimiento de los mandamientos. Aquel hombre se entristece porque solo en ello había fundado su seguridad, su felicidad. La moral es una dimensión importante del hombre, pero no lo es todo. Será necesario vender, dar, atesorar y, finalmente, seguir.

María, Madre enséñanos a dejarlo todo y seguir a Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES VIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO