LUNES VI TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:

-Caín mata a Abel. Las consecuencias del pecado de Adán y Eva no se hacen esperar: se rompe la armonía de relaciones con Dios y entre los hombres. Es el deterioro de la humanidad provocado por el pecado.

– Dios acepta con más agrado la ofrenda de Abel, que la de Caín, pero eso no significa que no le quiera y lo desprecie, de hecho Dios habla con él cuando lo ve abatido y siempre deja la puerta para que no se deje llevar por el pecado, sino por el Amor que Él le tiene.

– La enseñanza del texto bíblico, no histórico, al ver la muerte de un hombre a manos de su propio hermanos, es por desgracia una de las escenas más representativas de la maldad que hay en el corazón del hombre. Pero después de este asesinato, Dios siempre defiende al hombre y su vida, es verdad que le pide cuentas a Abel, y él responde forma un tanto insolente, pero Dios protege a Abel, no dejando que nadie lo mate. Y Dios concede otro dijo a Adán y a Eva, Set para que la aventura de la humanidad continúe.

– Nosotros tenemos que cuidar mucha las relaciones con los que conviven con nosotros, que son las relaciones más difíciles y complicadas, pero en las que tenemos de nuestra parte a Dios, que quiere siempre que el Amor reine en nuestras relaciones.

SALMO:

“Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza”.

Nos invita el salmo a no hacer un sacrificio lleno de rencor, lleno de envidio, sino que sea un vivir los mandatos y preceptos del Señor. Hay que cargar la vida de verdadero Amor De Dios, y así todo nuestro ser y todo nuestro tiempo será un sacrificio de corazón a Corazón, de verderón servir, alabar y reverenciar a Dios nuestro Señor.

MARCOS:

– Jesús hoy deja a gente en una orilla, y se va a la otra, porque no quieren acogerle, porque no tienen disposición para acoger su Palabra y sus Obras. Nos puede parecer extraño, pero no lo es, Jesús siempre respeta al hombre, y no le obliga a acoger su misericordia. Jesús no quiere que busquemos el afán de lo maravilloso, las cosas extraordinarias, los milagritos, Jesús quiere personas de fe, que acojan su Palabra, y sobre todo que quieran llevar una vida de verdadera unión con Él, siendo sus amigos.

– Debemos buscar y encontrar al Señor en las cosas sencillas, en lo de cada día, en cada pequeña viviencia y situación. Jesús vino a la pequeñez y lo escondido de un pesebre, y desde allí ha ido fundando su Reino de Amor, pues deberíamos cada uno de nosotros buscar esa pequeñez, obediencia, humildad y pobreza, donde se muestra el Amor y la Voluntad del Padre.

María, Madre llévanos a amar a nuestros hermanos con todo nuestro ser, reconociendo a tu Hijo Jesús en ellos. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES VI TIEMPO ORDINARIO