LUNES V TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:

– Hoy leemos el principio de todo. Cómo Dios pone orden en el caso inicial, pensando en el hombre y en su bien. No pretende el autor sagrado dar una teoría sobre el origen y la antigüedad del mundo, sólo nos dice que en el origen de todo está Dios, su voluntad creadora, comunicadora, llena de sabiduría y de amor.

– Por lo tanto hay que mirar estas páginas de la Sagrada Escritura, viendo a Dios creador, a Dios que comunica el ser, comunica su vida y su felicidad, para poner todo lo necesario para su obra maestra, el hombre. Por eso deberíamos refrescar nuestra capacidad de asombro y admiración por las cosas que nos ha regalado Dios en este mundo en que vivimos, y deberíamos cuidar mucho más la Creación que Dios nos ha regalado para llegar a Él.

SALMO:

“Goce el Señor con sus obras”.

Debemos dar continuamente gracias al Señor por su obras magnificas, pero sobre todo bebemos alabar y bendecir al Señor por el Amor con que nos ama, que nos regala este mundo para que vivamos en él, para llegar a reconocer su Presencia y su Amor.

MARCOS:

– A Jesús le ocupaba mucho tiempo la atención a los enfermos. Jesús atendía a todos y nunca dejaba sin su ayuda a los que veía sufrir de enfermedades corporales, psíquicas o espirituales.

– Los primeros discípulos también vivieron esto como algo esencial, predicar y curar. La Iglesia evangeliza este mundo y le predica la reconciliación con Dios en todos los aspectos de la vida.

– Nos podríamos preguntar también hoy nosotros, ¿cómo atendemos a los ancianos, a los débiles, a los enfermos, a los que están marginados en la sociedad? Los que participamos con frecuencia en la Eucaristía no podemos olvidar que comulgamos con Jesús que está al servicio de todos.

– Pero antes de todo esto también nosotros deberíamos ir a tocar el manto de Jesús en los sacramentos, en especial en la Eucaristía y en la Reconciliación, y a dejar que nos sane en la adoración en la Santísima Eucaristía, para poder ser también nosotros hombres que llevemos al Corazón senador de Jesús.

María que dejemos que Jesús nos sane y nos recree, para que seamos una obra de su gran amor. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES V TIEMPO ORDINARIO