LUNES III SEMANA DE CUARESMA

2 REYES:
– El baño purificador de Naamón en las aguas del Jordán trae a nuestro recuerdo el sacramento del Bautismo, de gran actualidad en nuestra Cuaresma y la Pascua, pues lo que haremos es renovar nuestro Bautismo, y para ello debemos vivir una firme decisión de entrega total a Dios que se entrega totalmente por nosotros.
– Por otro lado vemos como el profeta Eliseo manda a Naamán algo sencillo, sin complicaciones, y esto llama la atención, porque podría haber pedido o hecho algo difícil y complicado para curarle, pero es simplemente un baño en un río, algo muy básico, por lo que Dios obra su sanación física. Al igual en nuestro bautismo, el Señor hace un signo externo muy sencillo, pero obra algo grandioso que seamos hijos De Dios. Podríamos vivirlo con cada sacramento, con cada situación, Dios obra de un modo aparentemente sencillo externamente pero hace obras grandes en nuestro interior. Dejemos por tanto que obre en nosotros, seamos obedientes a sus preceptos y vivamos en su Amor.

SALMO:
“Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro De Dios?”
Ese deseo de la cierva de beber agua después de pasar tanto tiempo sin beberla, es el deseo que debemos tener todos de ir a Dios, de vivir en Dios, de que Él sea nuestro todo.

LUCAS:
– Cuanto les cuesta a los judíos de la época de Jesús reconocer que la salvación De Dios es para todos. Ante el anuncio de Jesús de esta salvación que no es un círculo cerrado, ellos quieren quitárselo de Enmedio, quieren despeñarlo.
– Muchas veces igual que los fariseos, nosotros, no somos capaces de captar los signos de los tiempos De Dios. Por eso la viuda de Sarepta y Naamón, que si reconocer la acción De Dios, son un ejemplo para que vemos que la salvación es para todos, y que tenemos que tener un corazón acogedor, semejante al de Jesús para que todos puedan llegar a recibir el Amor que Dios les tiene.
– Por otro lado hoy Jesús por medio de sus lectura nos hace una llamada insistente a la Conversión, cuidemos cambiar nuestra vidas, pero no bajo criterios humanos, sino bajo el Corazón Misericordioso De Dios.

María, Madre transforma nuestra vida y nuestro ser según la vida de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES III SEMANA DE CUARESMA