LUNES III ADVIENTO

NÚMEROS:
– El adivino Balaán, recibe el encargo del rey de maldecir al pueblo de Israel; pero el Señor toca su corazón y se convierte en uno de los anunciadores, profetas de la salvación de Dios más claro. En sus poemas breves, llenos de admiración, en vez de maldecir, bendice al pueblo de Israel. Ve su Ester la y su cetro y anuncia la aparición de un héroe que dominará sobre todos los pueblos. Sorpresas de Dios, que no se deja manipular ni entre en los criterios y modos de proceder humanos. No podemos decir cuál es el camino que debemos seguir a Dios, sino que Él tiene que marcarnos a cada uno de nosotros el nuestro.

SALMO:
«Señor, instrúyeme en tus sendas»
Que bueno es pedir al Señor que nos enseñe cuales son sus caminos, y que nos interurbano en ellos. Que bueno es caminar con lealtad, pues es seguir al Señor que ha hecho obras grandes por mí, y del que no puedo separar mi camino si soy leal con lo que ha hecho por mí.
Para caminar en el camino de Dios, hay que pedir la humildad, que se irá moldeando en nosotros, ya que el Señor es misericordioso, tierno, y bondadoso con nosotros.

MATEO:
+ Hoy hay preguntas para Jesús, pero también preguntas sobre los que quieren hacerle mal. A veces no entendemos este proceder de Jesús, como que no se quiere dar a entender. Pero no es verdad, para que Él se pueda dar a entender necesita corazones abiertos que reciban su amor y su misericordia, no corazones duros que sólo quieren tener razón y seguir por sus caminos.
+ Vemos aquí que se hace presente la peor de las cegueras, la voluntaria, la que nos imponemos cada unos de nosotros, por creer saberlo todo, y no dejar que Dios nos hable en su Palabra, en la Oración, y en los hermanos. Se cumple lo que el Señor dice, que los que se creerán sabios no saben nada, y los sencillos y humildes son los que alcanzan la verdadera sabiduría.

María, Madre ayúdanos a vivir en la humildad, en la lealtad y en la apertura de corazón, para que en este Adviento Jesús pueda venir a Salvarnos, y nos revolucione la vida para que todo sea por Él y para Él. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES III ADVIENTO