LUNES II SEMANA DE CUARESMA

DANIEL:

– En la primera lectura encontramos una oración penitencial, donde se reconoce la culpa del pueblo elegido, de cada uno de sus miembros desde los más importantes hasta los que no lo son. Y que además no han hecho caso a los profetas que el Señor les ha enviado. Reconocer el propio pecado es el inicio para una verdadera conversión, por eso cada uno de nosotros deberíamos reconocer nuestros pecados y arrepentirnos para vivir en el Señor.

– Este era el lado de los hombres, por parte De Dios todo ha sido fidelidad, por eso vemos a Daniel confesando emocionadamente la bondad De Dios. Esta es nuestra esperanza y nuestra salvación, que el Amor De Dios es misericordioso, y que guarda siempre su alianza, aunque nosotros no seamos los hijos ideales.

SALMO:

Señor, no nos trates como merecen nuestros pecados.”

Que bien resume la antífona que repetimos el sentido de todo el Salmo, es una Cantos a la misericordia del Señor, que no debe terminar nunca, una búsqueda a que este amor De Dios nos alcance siempre y nos libere de nuestros pecados.

LUCAS:

– Jesús nos invita a saber perdonar nosotros a los demás. Es un camino bien claro, ser compasivo, no juzgar, no condenar, perdonar, dar… Pero no con nuestras medidas que son pobres y raquíticas, sino con la medida De Dios, que esta siempre dispuesto al perdón. Y esta actitud de perdón es la condición para que a nosotros nos perdonen y nos den, como dice el Evangelio: “la medida que uséis, la usarán con vosotros.”

Hay que constatar una realidad, somos pecadores, y por ello deberíamos vivir varias cosas:

+ Reconocer nuestra debilidad es el mejor punto de partida para la conversión. Esto nos ayuda a mejorar en algo concreto en nuestra vida, aunque sea un detalle pequeño; nos arrepentimos e intentamos vivir ya no para el pecado, ni según el pecado, sino para Dios, y según Dios.

+ Ser compasivos y perdonar a los demás como Dios es compasivo y nos perdona a nosotros. Tener un corazón compasivo. Al salir de esta Cuaresma con mejor corazón, con mayor capacidad de perdón.

María, Madre llévanos a vivir en la misericordia De Dios, para ser misericordiosos con los hermanos. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES II SAMENA DE CUARESMA