LUNES I TIEMPO DE ADVIENTO

ISAÍAS:
– El profeta ve la historia desde los ojos de Dios, anuncia la luz y la salvación. Es una proclamación de un mensaje que abre el corazón a una verdadera confianza.
– Formar un resto de personas creyentes: purificarlas de sus faltas, limpiar las manchas de sangre, protegerlas de día como una nube refrescante, y de noche guiarlas con una columna de fuego, como en el desierto al pueblo que huía de Egipto.

SALMO:
"Vamos alegres a la casa del Señor"
– El salmo era un canto de los peregrinos que se acercaban a Jerusalén: allí, en la ciudad y en su templo, el israelita encontraba a su Dios. Nosotros sabemos que aquella Jerusalén es imagen del reino escatológico al que suben todas las gentes, y por ello, al saber que este reino viene nos alegramos también.

MATEO:
+"Señor no soy digno que entres bajo mi techo, basta con que lo digas de palabra y quedará sana". Que gran confianza en el poder del Señor, que gran Amor el que muestra Jesús para provocar tal acto de fe. También nosotros en el inicio del Adviento debamos mirar a Jesús y decirle Señor no soy digno que entres bajo mi techo, pero lo necesito, necesito que vengas a salvarme de tal situación, o a liberarme de tal pecado.
+ Los milagros de Jesús, son signos que ya están mostrando la venida del Reino a nosotros. Y para acoger el Reino es necesario una actitud de confianza y de humildad. Jesús alaba en el fondo una actitud de Fe en el centurión, pero también su humildad y su resolución de ir a Jesús y pedirle con todo el corazón.
+ En este adviento el Señor nos quiere salvar a todos, quiere entrar en nuestra vida, cada uno debemos corresponder a la invitación de Fe, de Amor y de Salvación que el Señor nos ofrece.

María, Madre de la Espera, Madre de la Esperanza, enséñanos a entregarnos a la voluntad del Padre, dejando nuestra vida en manos de tu Hijo Jesús, que viene. Amén.

Un pobre sacerdote +++

LUNES I TIEMPO DE ADVIENTO