LECTURAS 29 DE DICIEMBRE
V día octava de Navidad

1JUAN:
– Hoy san Juan nos da un termómetro con el que medir nuestra acogida de este Niño Dios que ha nacido para nuestra salvación y para nuestro Amor. Esto es si guardamos sus mandamientos, si vivimos en su Amor, si cumplimos su palabra, si permanecemos en Él. Y como siempre este Amor tiene un doble vertiente el Amor a Dios cumpliendo lo que el nos pide, y el Amor a los hermanos, para no vivir en las tinieblas, sinos en La Luz misericordiosa de Dios.
– una cosa es conocer y otra vivir en conformidad con lo conocido. El que cree conocer a Dios y luego no vive según Dios es un mentiroso, la verdad no está en él. Mientras que quien guarda su Palabra, ciertamente, el amor De Dios ha llegado en él a su plenitud.

SALMO:
"Alégrese el cielo, goce la tierra".
Un cántico de alabanza al Señor por sus obras magnificas, por sus maravillas, por su victoria.
Usamos este salmo que es el que usaba el pueblo de Israel para cantar la gloria del reino restaurado después de la cautividad y como ellos debemos alegrarnos y exultar ante esta novedad.

LUCAS:
– José y María llevan a Jesús para cumplir la ley, van a consagrar a Dios a Jesús, esta obediencia es fundamental para ir buscando la voluntad del Padre, y María y José tienen una docilidad especial a ella.
– SIMEÓN, un hombre lleno del Espíritu Santo, un hombre lleno De Dios; y en cuanto lo ve lo toma en brazos y bendice a Dios, diciendo aunque ya está aquí la salvación, ya está aquí La Luz que necesitamos los hombres, él ya puede morir en paz, porque ha tocado la gloria y la salvación De Dios. Que ojos del Espíritu tenía el anciano, pues reconoce la salvación De Dios en un niño pequeño, cuanto tenemos que pedir nosotros estos ojos del Espiritu al Señor para que nos enseñe a descubrirle en tantas cosas pequeñas por las que se nos hace el encontradizo.
– María recibe una profecía del Anciano, y es esa Espada que traspará el alma de María; siempre aparece el anuncio De la Cruz, ese recuerdo que este es el camino que nos salva, es el pesebre de Jesús, el lugar donde se acuesta para la Salvación del mundo, para Amar hasta el extremo, en esa Cruz también se acuesta María como participe en primer plano de la redención de Jesús.

María, muéstranos a Jesús, y que no dejemos de amarle en lo práctico y desde su amor amar con todo nuestro ser a todo prójimo. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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