LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

HOY es el día de la salvación del Señor, este hoy quiere significar que lo que celebramos en la Navidad no es un aniversario, sino un sacramento, una actualización sacramental del hecho salvífico del nacimiento humano del Hijo De Dios.

Misa de Medianoche:

ISAÍAS:

– Lo primero que nos anuncia el profeta Isaías, es que el pueblo caminaba en tinieblas, y es una verdad en este día en el que el pecado nos aborda y nos quita La Paz y la verdadera alegría y el verdadero amor. Pero llega una Luz Grande, que trae la alegría al mundo entero, ya no hay opresión ya el yugo del pecado ha sido vencido, pues se nos ha dado un niño que trae La Paz sin límites, la salvación al mundo entero. Este es el que hoy nace, y el que se hace presente en el sacramento de la Eucaristía para permanecer salvándonos.

SALMO:

“Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor”.

Es una alabanza al Señor que es bueno por su victoria. Es un cántico de alegría con un canto de victoria, al que la antífona da un claro color de salvación.

TITO:

– La gran gracias De Dios para todos es su salvación. Pero esta salvación implica de nuestra parte la renuncia a todo lo que no es Dios y a no vivir según los deseos mundanos y cómodos de nuestra vida, sino según una vida sobria, honrada y religiosa, la forma de esperar y secundar esta acción salvadora del Señor del día de hoy son las buenas obras.

– San Pablo habla de dos apariciones, la que ya ha sucedido, al encarnarse Jesús en nuestra historia, y la que esperamos al final de los tiempos. En el tiempo intermedio, los cristianos, teniendo la garantía del triunfo final, debemos llevar una vida según Dios.

LUCAS:

– El acontecimiento más grande la historia de la humanidad, que Dios ha venido a nuestra vida, se describe por medio de dos frases sencillas, es la grandeza De Dios que se muestra en la pequeñez de su entrega hasta el extremo. Tres o cuatro líneas dispuestas de palabras humildes y acostumbradas para describir, en absoluto, el acontecimiento más importante de la historia del mundo, esto es, la venida De Dios sobre la Tierra.

– Esta entrega del Señor se ve en como los primeros que van a ver a Jesús son los pastores, unos pobres hombres, que ni tenían casa, pero eran los elegidos De Dios para recibir su salvación en primer lugar. Son los que reconocen a Jesús por un signo muy sencillo, lo primero que es un niño envuelto en pañales y que está acostado en un pesebre, en el lugar donde comen los animales.

– La gente sencilla y humilde son los primeros destinatarios de la Buena nueva.

– Todo esto se ve en el gran regalo de Jesús de olvidarse de sí mismo y sufrir por la persona amada. Y éste es el amor con el que Dios nos ha amado en su encarnación. Dios ha hecho consistir su gloria en amarnos, en renunciar a su gloria por amor: también nosotros debemos hacer lo mismo; no hay modo mejor de expresar la propia gratitud a Dios que imitándole.

Misa del día:

ISAÍAS:

– Nos invita el profeta a la esperanza porque Dios consuela a su pueblo y rescata a Jerusalén. La promesa se refiere a los tiempo del destierro de Babilonia y a su próximo final. Pero nosotros leemos el pasaje desde la perspectiva de la encarnación del Hijo De Dios.

– Que alegría es saber que el Señor nuestro Rey, viene cara a cara a nuestra vida, para tratarnos de corazón a corazón. El Señor nos trae La Paz y su Amor que nos da nueva vida.

SALMO:

“Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios.”

Nos hace cantar sentimientos de alegría y victoria, cantamos a Dios por las maravillas que hace con nosotros, y repetimos que esta salvación la ha experimento el mundo entero y que hoy llega a nuestra vida.

HEBREOS:

– Vemos en esta carta como en Cristo se cumplen en plenitud todas las promesas del Antiguo Testamento, y también podemos reconocer que el Señor cumple promesas para cada uno de nosotros, pues su promesa de salvación es para cada uno de nosotros en el día de hoy.

– Este texto es una cristología concentrada, Dios nos ha hablado por los profetas, y ahora lo hace por medio de su Hijo, Jesús es reflejo de la gloria De Dios, y sostiene el universo con su palabra poderosa. Es Hijo y Heredero, es superior a todos los Ángeles, y ya desde la creación inicial, pro medio de Él, Dios ha ido realizando las edades del mundo.

JUAN:

– En evangelio de hoy nos ayuda a profundizar en la celebración de la Navidad, es el prólogo del evangelio de Juan. Nos da un tono contemplativo y teológico en las fiestas del Nacimiento del Hijo De Dios.

– Este evangelio nos habla de la preexistencia del VErbo en el seno De Dios como la Palabra viviendo, por la que es cerrado el universo. Pero en la plenitud del tiempo se hace hombre, se encarna y acampa entre nosotros, nos revela al Padre y nos hace partícipes de la plenitud de su gracia y de su vida.

– Es verdad que muchos, a pesar de que viene a su casa, no le acogen. Pero los que le acogen reciben el mejor don: ser hijos De Dios.

LA NATIVIDAD DEL SEÑOR