LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

Comentario a las lecturas

ISAÍAS:

– La gloria del Señor amanece sobre Jerusalén. En medio de las oscuridades del mundo amanece La Luz De Dios. Todos vienen a esta luz, que da una luz nueva a la vida, un sentido nuevo a la vida, y vienen desde lejos para presentar ofrendas y a alabar al Señor que es La Luz del mundo.

– Es un anuncio de la alegría de la salvación, de la vuelta de los desterrados, de la salvación universal que trae el Mesías centrada en Jerusalén.

SALMO:

«Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.»

El salmo habla del rey prometido, que ya llega y ante el cual hay que rendir verdadera adoración, ante el cual nos postramos. Es un rey justo y pacífico, rico y glorioso. Ante este rey se dobla toda rodilla, y proclaman su grandeza y su gran fidelidad.

También es un Rey que se conmueve con unas entrañas de misericordia, pues se conmueve ante el pobre que libra, ante al afligido indefenso, es un Rey que Salva.

EFESIOS:

– San Pablo nos muestra como la llamada a la fe no sólo es para los judíos, sino también para los paganos. El misterio De Dios se revela a todos los hombres, y todos somos coherederos De Dios y miembros del cuerpo de Cristo. De tal modo que El Centro de todo es Jesucristo. Todo debe conducir a Él y todo debe girar en torno a Él.

MATEO:

En el relato aparecen tres reacciones distintas:
1.- HERODES: Conoce la noticia y se pone nervioso, llama a su corte y a los sacerdotes, pero no para conocer la verdad, sino para montar un engaño para no perder su poder, y por eso piensa en transformar a los magos de mensajeros en espías.
Representa a la persona que ya ha hecho su elección, y entre la voluntad De Dios y la suya, claramente ha escogido la suya. Sólo ve su provecho egoísta, y quiere romper con todo lo que estorbe en su plan. Viven en el amor a sí mismo, y en el olvido De Dios.
No hay para ellos Epifanía, manifestación De Dios, pues están cegados, no ven porque no quieren ver; sólo un milagro de la gracia, puede desechar esta coraza de egoísmo.
2.- LOS SACERDOTES: si sabían dónde habría de nacer el Mesías, se lo dicen a los demás, pero ellos no se mueven, no van. No van porque están cómodamente en sus cosas. Estos muestran a aquellos que saben lo que conlleva seguir a Jesús, ir detrás de él, incluso se lo dicen a los demás, Perón, falta la valentía y la radicalidad para ponerlo en práctica.
3.- LOS MAGOS: ellos no se detienen en dar palabras, sino en obrar. Dios se ha revelado en sus vidas, desde una experiencia interior, y se ponen en camino. No lo dejan para mañana, sino que están dispuestos; dejan todas sus seguridades, y se van a un país lejano.
Han visto la Estrella y vienen a adorar. Actúan de inmediato, se fían del Señor y se ponen en camino. Y Van a adorarlo, van a postrarse delante de un Rey, van a tributar el mayor honor posible, van a reconocer la soberanía absoluta de aquel Niño, que es el Rey el único soberano.
Los magos se mueven para ponerse a los pies De Dios, por obediencia y sumisión a Dios
Debemos volver por otros caminos después de poner nuestra vida en manos del Rey, pues ya nuestra vida es De Dios, y no podemos volver a la vida del pecado de antes, sino a la vida en Dios, a la vida de la gracia.

María, Madre enséñanos a adorar a Jesús con todo nuestro ser. Amén

Un pobre sacerdote +++

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