JUEVES XXXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

SABIDURÍA:
– Leemos hoy un magnífico himno a la sabiduría, que la define con un montón de característica. Son una continua letanías de alabanzas, además son veintiuna, que no es algo casual, sino que es tres por siete, y que indica plenitud y perfección.
– Me llama la atención, como la sabiduría, no es algo humano, sino De Dios, y esto se ve en las siguientes alabanzas: efluvio del poder divino; reflejo de La Luz eterna; espejo de la actividad De Dios; imagen de su bondad; emanación de la gloria De Dios.
– Lo que es claro, es que al mirar a está sabiduría, no podemos dejar de mirar a Jesucristo, Él es, la sabiduría De Dios personificada. La sabiduría es el mejor don que podemos apetecer, pero sobre todo es esta sabiduría que da el pensamiento De Dios, que es Dios mismo, es acoger a JEsús y con Él todos sus criterios, pensamientos y acciones en nuestro ser.

SALMO:
“Tu palabra, Señor, es eterna”
Nos muestra el salmo que hay que vivir en el camino De Dios, en el camino recto, y para ello hay que acoger al Señor en nuestra vida, y que su Palabra sea el Criterio de nuestra vida.

LUCAS:
– Gran pregunta la del Evangelio, ¿cuándo llegará el Reino De Dios? Es algo que nos inquieta, porque en el fondo es preguntar sobre el fin del mundo, e implícitamente si vamos a ir o no al cielo. Es la angustia vital del hombre lo que está en juego. El Señor que sabe lo angustioso del tema, no dice tal día a tal hora, pues yo creo que sería todavía más angustioso, sino que lo que nos dice es que ya está el Reino entre nosotros, y que vendrá como menos lo esperemos, y cuando menos lo esperemos. De este modo el Señor desea que estemos siempre preparados para la venida del Reino, de tal manera que nos encuentre listos en cualquier momento.
– El Reino De Dios no tiene un estilo espectacular, sino que es fermento que actúa en lo escondido, a la semilla que es sepultado en tierra y va produciendo su fruto a su tiempo. Pero si que debemos hacer nuestra con más intención la petición del Padre nuestro “venga a nosotros tu Reino”, para que vivamos para este Reino, y no buscando otras cosas en la vida. Y vivir para este Reino es vivir para Jesús, que es el Reino De Dios, ya lo más importante es permanecer en Él, permanecer en su Amor.

María, Madre llévanos a vivir en el corazón de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

JUEVES XXXII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO