JUEVES XXXI TIEMPO ORDINARIO

ROMANOS:

– San Pablo ve que en las comunidades cristianas, hay diversos modos de pensar, unos dan importancia a unas cosas y otros a otras. Y nos da una enseñanza muy clara, en las cosas que no son importantes, hemos de ser tolerantes y no querer imponer nuestra opinión, y en lo importante si tener un criterio, común: "si vivimos, vivimos para el Señor, en la vida y en la muerte, somos del Señor." Y todo sin criticar al hermano porque hace una cosa u otra, si su conciencia les dice que lo hagan así, no soy yo quien se debe mentir a juez de sus acciones, pues cada uno dará cuenta a Dios de sí mismo.

– Tenemos que tener una mayor apertura de corazón, debemos ser mas pluralistas y respetar la conducta de los demás, aunque sea distinta de la nuestra. Debemos saber distinguir lo que es importante y lo que puede dejarse libremente a la conciencia de cada uno. Yo tengo que dar cuenta ante Dios y ante la comunidad , de mis actos, sin meterme continuamente en fisgonear en lo que hacen los demás, ni perder La Paz porque haya diversidad de opiniones y costumbres. Pidamos al Señor un corazón comprensivo, tolerante, respetar más al hermano.

SALMO:

“Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.”

Poner nuestra vida en las manos del Señor que es nuestra defensa, nuestra luz, nuestra salvación, es con mucho lo mejor, para caminar hacia el país de la vida, hacia el cielo, y gozar del Señor por siempre. Que tengamos firmes la esperanza y que nuestro ánimo lo vivamos sostenido en el Señor.

LUCAS:

+ Los que tienen la valentía de acercarse a escuchar a Jesús son los que más le necesitan, los publicanos y los pecadores. Es necesario reconocer nuestra indigencia para no creernos por encima de Dios, y escuchar sus palabras acogiéndolas en su corazón. Jesús acoge a los pecadores, si yo no voy a Él como lo que soy, un pecador, no podrá acogerme.

+ Parábola de la oveja perdida y de la dracma perdida, cuanta alegría hay por recuperar aquello que se había perdido, cuanta alegría vive el Señor cada vez que ve que nosotros estamos perdidos y nos encuentra. De hecho hay una fiesta en el cielo por ello.

+ Hoy reconocemos a Dios que es RICO EN MISERICORDIA, su corazón está lleno de

comprensión y clemencia. Debemos aprender a imitar la actitud de este Dios que busca a los que han fallado, uno por uno, que les hace fácil el camino de vuelta, que les acoge, que se alegra y hace fiesta cuando se convierten .

María Madre de toda misericordia, enséñanos a vivir y acoger la misericordia del Señor en nuestra vidas, para que su Amor incondicional transforme nuestras vidas, y nos ayude a entregarla a todos sin reservarnos nada. Amén

Un pobre sacerdote +++

JUEVES XXXI TIEMPO ORDINARIO

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