JUEVES XXX TIEMPO ORDINARIO

EFESIOS:
– San Pablo nos invita hoy a poner nuestra confianza en el Señor, y esperar sólo de Él nuestra fuerza. Insiste en que para poder vencer al demonio y al mal, hay que revestirse de la ARMAS DE DIOS:
· Estar firmes.
· Ceñir la cintura con la verdad.
· Revestirse con la coraza de la justicia.
· Pies con la prontitud para el evangelio de la paz.
· Escudo de la fe, donde se apagarán las flechas del maligno.
· Casco de la salvación.
· Espada del Espíritu que es la Palabra de Dios
– Y concluye el texto de hoy con una invitación profunda y confiada a la oración, para que por la súplica el Espíritu santo, haga su obra de salvación en nosotros.
– Lo que si es claro es que los cristianos teneos que luchar con las armas de Dios, contra las fuerzas del mal, que siguen acechando; y tenemos que tener claro que no podemos triunfar en esta batalla sin la fe ni la oración ni la ayuda del Espíritu de Dios. Hay una clave para esta lucha, la vivencia de los sacramentos, en especial de la Eucaristía y la Reconciliación.

SALMO:
«¡Bendito el Señor, mi alcázar!»
En términos bélicos se coloca al Señor como la Roca firme donde uno se sostiene en las batallas, cuanta razón tiene el salmista, pues sin Dios estamos perdidos en todas las batallas de la vida; pero con Dios nada es imposible.

LUCAS:

+ La idea de la muerte de Jesús le entristece, sobre todo por la ingratitud de la ciudad santa, Jerusalén; pero dentro de este dramatismo es entrañable que se compare a sí mismo con la gallina que quiere reunir a sus pollitos bajo sus alas.

+ Jesus tiene clara su entrega por nosotros, pero debemos preguntarnos ¿estamos dispuestos a una entrega tan decidida como la de Jesús?

María, llévanos a una entrega generosa y total por tu Hijo, para que vivamos en una unión con Él y revestidos de su misericordia nos entreguemos totalmente a nuestros hermanos. Amén

Un pobre sacerdote +++

JUEVES XXX TIEMPO ORDINARIO